miércoles, 3 de agosto de 2016

La autoconfianza, el autodominio, el autosacrificio


La autoconfianza, el autodominio, el autosacrificio

Conferencia del Doctor Roberto Ruggiero
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En un tema procuramos presentar una imagen que nos sirva de punto de partida.
A este respecto, estábamos viendo en la pantalla de la televisión esa serial que creo que se llama “La isla de la fantasía”. ¿Qué piensan que se nos ocurrió? Veíamos en esas ilusiones, en esos sufrimientos, en esas corridas, en esos problemas tremendos – que después, felizmente, terminan bien – veíamos reflejado el satado permanente de la humanidad con todos sus errores, con todas sus equivocaciones, con todos sus malos enfoques, con todas sus ignorancias. Disculpen, es el penúltimo tema del año, tenemos, definitivamente, que hablar claro. La humanidad distorsionó sus valores. La humanidad lo que menos conoce es de si misma. la humanidad vive equivocadamente enfrentando problemas que se crea por absoluto error. No piensen que queremos exagerar.
Absolutamente. Nos invade una inmensa tristeza ante las terribles realidades de todos los tiempos y presentes. En momentos de catástrofes espantosas, como las que están sucediendo en el sur de Italia, en momentos de falta del más elemental criterio, dos naciones, productoras de medios energéticos para el mundo se enfrentan despiadadamente y a los tres meses de iniciado el conflicto ya una de ellas declara tener que racionar el petróleo ¿No es espantoso que se desperdicien valores tan extraordinarios por no haber entendimiento, en momentos que la civilización creó entidades que sirven para presentar demandas, problemas, para resolverlos como seres civilizados, los seres se olvidan y recurren a los métodos antiguos basados en enfrentamientos inútiles, cada vez con resultados más graves. El panorama a veces se aclara cuando países americanos como un Chile y una Argentina ante problemas, han sabido presentarlos ante quien creyeron conveniente para solucionarlos de forma amigable. Mientras no enfrentemos la realidad humana no encontraremos un destino
mejor. Y en busca de un destino mejor es que estamos hablando.
Nos reunimos para comprender en qué consiste, quiénes somos, qué es lo que realmente estamos haciendo. ¿Estamos aprovechando nuestro tiempo o lo estamos desperdiciando lastimosamente? ¿Estamos buscando una solución o queremos vivir como en el pasado, que la historia se encargó de pintar repitiendo hechos, condiciones y problemas? No debemos admitir esta situación. Si nos reunimos a buscar soluciones espirituales – porque si hemos citado hechos internacionales no ha sido para incursionar en la política ni nada que se le parezca – lo que queremos es ver la realidad, hasta donde estaba equivocada para ver nosotros con qué posibilidad – si, nosotros, porque nosotros no es este grupo, que nos reunimos en una institución, aquí, sino nosotros es el mundo todo de bien inspirados, de bien intencionados, de seres que buscan realmente soluciones, pero no para repetir errores sino para buscar las debidas soluciones. Es así como se han malgastado valores. La humanidad, cuando sepa dirigir lo que tiene y lo que es, comenzará a realizar milagros. El Cristo a su paso curaba, levantaba inválidos.
Nosotros, según nuestro Diccionario, nuestra lengua, lo llamamos milagro. Algún día dejará de usarse ese término porque será usual. Cuando la humanidad se reeduque comenzará a actualizar esos valores. Esos poderes no son exclusivos del Cristo; no fueron exclusivos de los Apóstoles educados por Él que hicieron obras bastante similares. Son posibilidades de los seres humanos. ¿Vosotros creen que un San Pablo o un San Pedro fueron privilegiados en Dios? o ¿El Cristo es un ser excepcional que se le dio lo que se quitó a los demás?. En absoluto. Es un error creer que en el plan de Dios se cometió tremenda monstruosidad. El plan de Dios es un plan de equidad; a todos se les dio la misma oportunidad y la misma posibilidad. Como agentes libres tenemos el derecho de usar de nuestras posibilidades. Ahora, somos sinceros? Desgraciadamente no.
Amigos, de frente les decimos que estamos habituados a nuestros errores. Nos sentimos cómodos con ellos; los repetimos permanentemente, porque decimos: “si es mi manera de ser”. ¿Acaso no lo dicen? ¿Acaso no se repiten “es mi manera de ser”? en esa “mi manera de ser” se están encubriendo errores que no corresponden más porque vivirán los problemas de esta Isla de la fantasía a que hicimos referencia. Correrán detrás del terror, del dolor y del sufrimiento. El sufrimiento se encargará de corregir lo que no quieren corregir vosotros mismos. Vosotros dirán: pero nos falta valor, nos falta voluntad. Si la tienen ... tienen tesoros. Si nos dirigimos con esta severidad es para que recurran a los tesoros que hay dentro de cada uno. Cada uno es un arca completa y valiosísima de valores incontables; apenas decídanse a usarlos. Si usamos el término arca es a propósito, porque existió un arca, el arca famosa de la alianza, que se le dio a la humanidad, en una enseñanza preciosa, para los tiempos venideros.
Y esto nos va a servir para comprender. El Arca de la Alianza se transportaba a través de los tiempos, de acuerdo al lugar en que se establecía el mayor Templo de Misterios de la época. Contenía tres elementos: el maná, un pote de maná que tenía su origen en los cielos, había caído de los cielos; estaba guardado en el Arca de la Alianza.
También estaba guardada la famosa Vara de Aarón, con la que él realizaba milagros, cosas increíbles, imposibles. Todavía, estaban las Tablas de Moisés con los Diez Mandamientos primarios.
Cuando vino el Señor Cristo trajo una modalidad más amplia, pero no derogó los Diez Mandamientos; los amplió, les dio mayor amplitud. No los corrigió; los hizo más útiles. Vosotros no tienen otro origen. Cada ser en la Tierra no es nada más que un peregrino; están en una etapa pasajera. El origen de vosotros está en los Cielos. Miren los cielos infinitos, bellísimos! Digan mi patria querida y van a decir algo cierto, porque, no tengan duda, si hay algo que tendrá que término es la existencia, porque cumplida su función se vuelve a su punto de partida, para un día regresar y cumplir otra etapa más completa.
Queremos darles tranquilidad. Ya que hemos presentado aspectos tan severos – que lo hacemos de propósito, no tengan duda, con deseo de aprovechar el tiempo. Pero también queremos decirles: son de naturaleza divina, son de origen de los Cielos; tienen todas las posibilidades.
El maná caído del cielo representa cada ser humano.
La vara de Aarón que le daba poderes son los poderes extraordinarios que tiene cada ser humano; en si contiene todos los poderes. Queremos insistir, porque también queremos decir cómo los van a desenvolver. Porque no queremos plantear problemas sin mostrar los aspectos posibles o las posibilidades de resolverlos.
Todavía, los Diez Mandamiento. Se cree que son cosas del pasado. Examínense con cierto cuidado. Porque esos Diez Mandamientos fueron dados por alguien sumamente sabio, mucho más allá de la condición humana. Es para advertir a cada uno.
Vosotros dirán: no matamos, no robamos. Hay muchas maneras de delinquir. No piensen que estamos insultándolos, diciéndoles que puedan ser delincuentes. No es verdad. ¡Pero cuántas veces lo somos sin percibirlo! ¡Cuántas veces robamos una alegría! ¡Cuántas veces dejamos de hacer un bien que podíamos haber hecho! Es dejar de hacer lo que posiblemente pueda ir mejorando. Si todos tenemos esa disposición, si todos nos afirmamos el propósito de construir de verdad, de forma permanente y cierta, ¡cuánto bien podemos ir haciendo a nuestro alrededor!
Pero tenemos que sembrar, y empecemos a sembrar dentro de nosotros mismos.
Antes de pensar en tornarnos salvadores del mundo, pensemos egoístamente en salvarnos a nosotros mismos. Esto tiene un propósito. Si nosotros nos salvamos o nos modificamos vamos a tornarnos agentes útiles para el mundo: es la finalidad. Detrás de una enseñanza espiritual nunca hoy un fin egoísta de propio progreso. Más aún. El propio Progreso nunca depende de nuestras ansias personales, sino de lo que seamos capaces de hacer con las cualidades que desenvolvamos. Ese es el secreto de la evolución y del adelanto.
Probamos a establecer tres untos para que nos sirvan de medios de ayuda.
El desajuste en la humanidad se arrastra de mucho tiempo. No queremos ser injustos planteando una situación desordenada del mundo actual cuando el desorden se arrastra a través de los tiempos. ¿Cuál fue la consecuencia de que el ser humano perdió la confianza de si mismo? Un ser divino, un ser que tiene atributos divinos, en principio a igual y semejanza del Creador. ¿Quién es que tiene confianza en si mismo? Buscan amparo, buscan protección, buscan ayuda, buscan consejo, buscan, buscan, buscan y se olvidaron de si mismos, que tienen todo; se olvidaron de la confianza que tienen que tener en si mismos. Esto es educación. Pero claro. No desenvolver una confianza en si mismo con bases ficticias, porque podría estar escondida la vanidad, podría estar escondido el orgullo, podrían esconderse muchos errores, más graves aún que el no tener confianza. El tener una confianza sin fundamento es gravísimo. Pero el fundamento lo damos nosotros, con nuestro discernimiento, con nuestra observación, con nuestro propósito. Sintámonos iguales a todos los demás: nadie es más que nosotros mismos si somos capaces de autodirigirnos con cierto cuidado. La autoconfianza, si. La confianza que vamos cimentando dentro de nosotros mismos porque nuestros propósitos son serios. Que nuestras acciones aún no sean totalmente ciertas, tenemos que admitirlo; porque, como humanos, podemos equivocarnos: hacemos un programa y no da buen resultado. Es posible el error, pero no intencional. Que nuestra intención sea una directriz permanente hacia el bien y la verdad y hacia nosotros mismos. No podemos ser respaldo de los demás si primero nosotros no somos una verdadera fortaleza.
Amigos, esto es enseñanza. No es sermón de forma alguna. Se está dando una directriz. Comiencen por una autoconfianza robustecida con una base seria, porque la robustecieron, le dieron forma con propósitos definidos y serios, como seres en evolución, seres antiguos en la evolución. Porque la evolución no empezó ayer. Nadie es capaz de calcular el tiempo en que ha comenzado. Así que justificamos lo que decimos ante esta verdad. Pero apoyándonos en una autoconfianza derivada de nuestros propósitos, del cuidadoso desenvolvimiento, no de la preocupación en la angustia, en la piedad, sino en la atención de nuestro desenvolvimiento.
Dirijámonos con seguridad; no queremos más bastones ni muletas; queremos dirigirnos por nosotros mismos y nos responsabilizamos de nuestras acciones. Esta es una determinación y un medio seguro de adelanto, porque le que bien determine actuar, el que muestre ese equilibrio dentro de si mismo, porque comienza teniendo confianza en si y no se apoya fuera de si mismo comienza a desenvolver virtudes que están adormecidas y que precisaban esa decisión, decisión absoluta de la autoconfianza.
Hay un derivado inmediato. No es autoconfianza la panacea total. Tenemos que complementarla. Si vamos desenvolviendo con seriedad este principio de la autoconfianza vamos a ir percibiendo algo que se va desarrollando paralelamente, al unísono, al mismo tiempo: vamos alcanzando un autodominio; porque ya no nos vamos a ir acostumbrando o tolerando ciertas anormalidades; las iremos corrigiendo. ¡Cuidado!
Que las anormalidades a que hacemos referencia no son las comunes, las ordinarias, las que cualquiera en el mundo profano puede cometer; hablamos de las otras, más sutiles, más delicadas.
El espiritualista es alguien que quiere adelantar. Entonces, es cuidadosamente exigente consigo mismo y sabe diferencias, sabe las trampas sutiles que tienen las circunstancias del mundo. Dijimos trampas sutiles. Si. El mundo se presenta con halagos que después tenemos que arrepentirnos de haberlos aceptado. No aceptemos aquellos que ya no está dentro de nuestra decisión no aceptar más y estaremos desenvolviendo, poco a poco, un autodominio que va cambiando nuestra modalidad.
Nos vamos tornando en forma mas segura, más pausada, más serena. ¿Vosotros creen que en el autodominio y en la autoconfianza hay intranquilidad? Absolutamente.
Comienza y no sabe que está dentro de si mismo. La verdad es el acierto, es el ir construyendo cuidadosamente lo que es verdadero, lo que es permanente, el distinguir lo real de lo irreal. El mundo – lamentamos repetir lo que muchas veces decimos – es irreal. Es irreal porque tienen un tiempo limitado, no es eterno; el mundo existe para vosotros en el período de una existencia, sujeta a ochenta o cien años; después desaparece. En cambio aparece lo permanente y lo eterno, lo que vosotros son, esa verdad que no estaba fuera de vosotros mismos, apenas que no querían verla. Decídanse a verla, a lo que son realmente.
Estamos haciendo un empeño, un esfuerzo grande para ubicarlos. Lo estamos ubicando, pero con una finalidad: queremos fortalecerlos. No estamos criticándolos; estamos diciéndoles el medio para que se fortifiquen y vosotros mismos se revelen en lo que cada uno es.
No los estamos apartando de los deberes de todos los momentos. Sigan trabajando cada vez con mayor tesón; pero dentro del trabajo, dentro de las obligaciones de todos los momentos es donde se ubica este autodominio y esta autoconfianza.
Vosotros mismos triunfarán. Vosotros mismos notarán que pasan a ser mejor comprendidos, mejor atendidos; porque en este autodominio, en esta autoconfianza hay mucho de discernimiento, hay mucho de sabiduría.
¡cuidado! Si por sentirnos más seguros y por sentir más confianza en nosotros mismos levantamos un letrero diciendo que somos espiritualistas o que hacemos tales o cuales hechos extraordinarios estamos ridiculizando algo que es muy serio: el sendero espiritual. El que va por el sendero espiritual se torna cada vez más sensato, más cuidadoso, más delicado. Sobre todo, estos dos “auto” confianza y dominio propio, conducen poco a poco a la tercera exigencia, que estamos relegando para el final.
Y, por fin, estamos revelándonos a nosotros mismos en lo que somos, en lo que queremos sentir, en lo que queremos hacer. Eso nos da, como consecuencia, una disposición: que nos sentimos en el mundo, aunque provisoriamente, pero nos sentimos en el mundo con una tarea, una tarea de armonía, una tarea constructiva, una tarea de procurar sacar de nosotros mismos lo que haya realmente de bien cultivado: empeñados en cultivarnos mejor tenemos que ir mostrando esos valores y ¿de qué forma?
Expandiéndolos hacia los demás. Es algo nuevo, es algo siglo XX, es lo que no existió en el pasado: el autosacrificio en bien de los demás.
Amigos, estamos tocando algo que cuesta mucho decidir a tomar esa determinación. No se precipiten. Obsérvense a si mismos; analícense; sientan sus posibilidades; no exageren para no decepcionarse, cada uno haciendo propósitos y no cumpliéndolos. Cultívense en el silencio, en la persistencia; cultiven sus decisiones internas. Pero toda la construcción, toda tiene que ser interna. No se engañen, porque mientras no exista esa construcción interna nunca llegarán a esa tercera condición: elautosacrificio para un medio pobre, misérrimo, podríamos decir, como es el mundo. El mundo está en una pobreza espantosa de valores; por eso el panorama a que asistimos permanentemente. Y esos valores van a ir siendo cambiados cuando surja, dentro del alma de cada uno, una disposición de autosacrificio. ¡Qué importa si damos algo de lo que tenemos y alguien va a sentirse feliz! ¡si alguien que precisaba recibe! ¡si somos capaces de extender una mano al que necesita!
Vosotros ¿qué creen? Genios como existieron en el mundo, como un Marconi, como un Einstein, que asombraron al mundo con capacidades científicas, ¿Vosotros creen que se improvisaron? No, fue resultado de cultivo, de extremado cuidado en la dedicación de especializarse. Nadie llega a una condición excepcional si no hace enormes esfuerzos para alcanzarla. Un Beethoven, un Ricardo Wagner, que asombraron por sus valores artísticos musicales, con producto del esfuerzo, de la perseverancia, del insistir hasta conseguir sublimizar el arte que habían elegido como expresión. Un Wright construyendo en EE.UU. un Le Corbusier construyendo en Francia, ¿Qué creen? ¿qué fue resultado de improvisar? En absoluto. Fue el resultado de estudio, de perseverancia, de dedicación; pero llegan, entonces, a un clímax, a una perfección, a mostrar una genialidad. Estamos empeñados en hacerles sentir que esa genialidad está dentro de cada uno. Cada uno, en la tarea que está realizando, no precisa cambiar de trabajo o pensar en emprendimientos imposibles.
Lo que están realizando es destino. El destino se cumple fatalmente. Hay algo que es inevitable: el destino. Es destino se elabora, se medita en los mundos invisibles y cuando se viene a la Tierra hay que cumplirlo, no como penitencia sino como chance de adelanto, como oportunidad de crecimiento. Es destino es elaborado por nuestras inquietudes personales, por nuestras aspiraciones, por el nivel de adelanto que hayamos podido cultivar o alcanzar, pero con ayuda divina. Grandes seres, los conocidos cuatro “Ángeles Archiveros”, Ángeles del Destino, que conocen, que tienen el Archivo, guardan el Archivo de los seres humanos, conocen el desenvolvimiento a través de los tiempos individualmente de cada uno, tienen su archivo, acuérdense que cuando se creen que la vida de Tierra, el dinamismo de la Tierra es algo propio nuestro, es una de las tantas ilusiones que tenemos. Todo el dinamismo de la Tierra es una imitación del dinamismo de los cielos. Si nuestras empresas de la Tierra tienen su archivo es una copia de los grandes Archivos, inconmovibles, de los cielos.
Y ¿cómo pueden imaginar un Cosmos dinámico, con velocidades de Tierras y planetas increíbles, que la colisión de una masa con otra sería un desastre, y que no acontece porque hay una precisión, hay un control, hay una matemática y una geometría que quisiéramos tenerla en la Tierra?. Somos por ahora imitadores, porque si bien aseguramos la genialidad está dentro de cada uno, todavía estamos en desenvolvimiento. Eso no lo ocultamos. Y los Cielos no están en desenvolvimiento; están en una actividad extraordinariamente constructiva permanente y dinámica, en que los archivos constituyen todos los puntos de partida. Entonces viene un ser a la Tierra, pero viene habiendo analizado esos grandes Ángeles sus posibilidades, sus necesidades, sus conveniencias. Entonces vienen a la Tierra y son colocados estrictamente en el lugar que les corresponde. Cuando quieran saber su destino es nada más que revisar lo que están haciendo. Ese es su destino.
Pero, ¿cuál es la medida de posibilidad de cada uno? El que ese destino se cumpla de forma sublime, de forma superior. Esa es la alternativa; esa es la posibilidad maravillosa. Ese es el libre albedrío que a nadie se le niega. Somos libres; nada nos impide. Tenemos una absoluta libertad interna. Observen que eso nadie tiene poder para quitarnos, si no caemos en errores. Mientras no nos dejemos manejar por hipnotizadores o por cosas parecidas, sostenemos la autodirección que estamos procurando explicar; nadie tiene intervención dentro de nosotros mismos. ¿Ven por qué a veces hablamos y advertimos contra ciertas prácticas negativas? Aquí queremos libertad en toda su extensión; queremos ser permanentemente libres; y libre es cada uno de optar hacia donde desea. El destino se va a cumplir con resultado de acuerdo al empeño de cada uno.
Crezcan en la acción, en lo que están realizando. Háganlo con amor. Olvídense de vosotros mismos y están procurando alcanzar la tercera exigencia, la del autosacrificio, que es un tanto más difícil. Las condiciones de la Tierra desenvolvieron un amor hacia nosotros mismos; nos amamos por encima de todas las cosas. Eso no ha dado buen resultado. Por encima del amor que nos tengamos a nosotros mismos, tenemos que expandir esa misma condición de amor en el sentido general de la comunidad, del conjunto. Esta es la última advertencia, la última exigencia. Si quieren recordar las palabras que hemos procurado desarrollar hoy, recuerden bien que las justificamos presentando primero una panorama real de las circunstancias del mundo, haciendo evidente la necesidad de nuevas modalidades. Estamos planteando, como modalidad nueva y útil, por ahora, la autoconfianza, el autodominio, el autosacrificio.
Todavía, y para terminar. ¿vosotros creen que la Biblia, ese libro sagrado de todos los tiempos, que fue escrito con la finalidad de instruir en el futuro a la humanidad, vosotros creen que leyéndola comprenden su significado? Leyéndola tiene un alcance. Si como instrucción espiritual llegan a alcanzar un aspecto oculto, entérense que partes de la Biblia tienen hasta siete posibilidades de interpretación. No se revelará a la humanidad el sentido completo de la Biblia hasta que la humanidad no esté en condiciones de poderla comprender y realizar de acuerdo. Es decir, se está proponiendo conductas especiales para que el ser desenvuelva ciertas facultades. Las facultades ¿qué son? Las facultades son condiciones fuera de lo común y llevarán, poco a poco, a un entrenamiento espiritual hasta conseguir dominar las condiciones del mundo físico y las condiciones de los mundos invisibles. Es capacitación. La capacitación no tiene límites, como no tiene límites al alcance humano.
Amigos, queremos terminar. No hemos sido severos; hemos querido ser apenas alertas. Los espíritus ya maduros, que los hay, meditarán. Los que, por ventura, creen que exageramos es porque no han entendido. Aceptamos y pedimos toda libertad de juicio. Cada uno debe hacer su juicio por si mismo. Pero lo que les queremos asegurar es que hay algo en nosotros firme como una roca. No queremos más perder tiempo.
Queremos emplear la vida en su verdadera finalidad. La cosecha cada uno la recogerá de acuerdo a su entendimiento y a sus esfuerzos.
Amigos, estamos terminando.
Que Dios en su divina bondad, nos guíe a todos, Amén.


10 de diciembre de 1980
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martes, 2 de agosto de 2016

“Las galaxias y el hombre”


“Las galaxias y el hombre”

CONFERENCIA DEL DR. ROBERTO RUGGIERO
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Queridos amigos:
En varias oportunidades les hemos citado a un periodista europeo, Arturo Dietrich, que está radicado en Caracas y colabora con nuestra prensa.
Lo hemos citado y lo seguimos citando por lo sorprendente de sus temas, por lo profundo. El periodismo puede ser un medio extraordinariamente poderoso para ayudarnos en nuestra tarea y ese periodista de que estamos hablando es un pensador serio, que lo último que mandó es “Las galaxias y el hombre”. Presenta un cuadro universal, preciso y profundo, de una realidad que tiene que conmover a los seres. Habla de que la Astronomía debería ser una disciplina estudiada con todo cuidado, como se estudia la Gramática, como se estudia lo elemental. Porque así la humanidad se enteraría de que forma parte de un conjunto inteligente, de una potencia y de un tamaño ilimitado, que representa un respaldo para la humanidad, para la humanidad percibir de lo que forma parte y cuánto tiene detrás de apoyo para seguir adelante, alcanzando metas que se hace evidentes que tienen que existir, si no no formaríamos parte de algo tan importante como es el Universo.
Entendámonos. Comienza este periodista por decir que nuestra galaxia tiene 100.000 millones de sistemas solares – más, menos, no imparta. Es espantosamente grande. ¿Entendieron? La cifra que dimos se conoce aproximadamente con un instrumental cada vez más perfecto, con un alcance cada vez mayor y que además de descubrir la inmensidad de la galaxia de la Vía Láctea a que pertenece nuestro sistema solar, todavía se afirma en términos astronómicos que nuestra galaxia es otra de las 100.000 millones de galaxias. Las cifras son muy grandes. El más elemental conocimiento de astronomía nos dice que los sistemas solares, todos, están en movimiento, abarcando áreas enormes con una precisión matemática, porque es nada más que observar los cielos y ver su inmensidad y su serenidad y su seguridad.
Amigos, ¿cómo es que la humanidad vive aferrada exclusivamente a los pormenores del desenvolvimiento limitado de todos los días y no alza los ojos a los cielos y ve esa inmensidad de la que no duden estamos formando parte? El Universo es algo dinámico, inteligente, todo es armonía. ¿Por qué no la producimos nosotros aquí en nuestro medio? Nuestro medio tiene aún que encontrar su destino.
Y hablarles de esta forma no les escondemos que pretendemos impactarlos, sobre todo a los que no vienen apenas por su curiosidad, sino que vienen porque quieren comprender su destino, vivirlo y cumplirlo.
La Filosofía Rosacruz, con un nombre muy prestigioso, atrae a muchas personas que quieren conocer como una cosa más. Para esos seres no estamos hablando, porque conocer no equivale a ningún progreso. El llenar la mente de conocimiento no hace adelantar absolutamente nada. Es más. Se sacan conclusiones equivocadas y se cometen errores graves. El conocimiento profundo o se alcanza en su totalidad o no se debe emprender, porque un conocimiento a medias hace peligroso las deducciones, se deduce mal, porque se aplica el criterio común de todos los días para una ciencia que no es común. La deducción que se pueda hacer de un conocimiento superior que no se domina  es una deducción equivocada. Las metas que persigue la evolución humana son tan inmensamente grandiosas que para dominarlas hay que comprenderlas con todo cuidado. Pedimos a todos el máximo en interpretarnos bien. Nuestros temas son de esperanza, son de fortaleza, son de vigor, pero para seres que realmente quieren comprender su destino. El que quiera vivir apegado a la modalidad de todos los días aquí no le conviene frecuentar. Este es un lugar para pocos pero muy decididos, que quieren entender para qué están viviendo y quieren cumplir la finalidad. La finalidad evita fracasos. La humanidad está fracasando en general, porque si no, el mundo sería otro.
Todos los días, por los medios de información, nos enteramos y nos espantamos de la cuota de horrores que hay diariamente en todas partes y con cualquier pretexto. El desenvolvimiento humano ha sido equivocado, porque los tiempos corrieron para darle una cierta capacidad de acción, pero como no fueron bien empleados, esa acción se emplea de forma equivocada. Se actúa con vigor, con decisión, para fines equivocados, para fines que no corresponden a esta realidad que nos circunda. Una inteligencia viva, matemática, universal, constructiva, construyendo sistemas solares que lucen en el espacio luz brillante. Nuestra Tierra no luce en el espacio con luz brillante; no tengan la más mínima duda de que es un planeta tremendamente oscuro, es pena, pero es consecuencia de las guerras, de los crímenes, de las envidias, de los errores. No estamos exagerando; estamos diciendo realidades.
Hay un error de enfoque que tenemos que ir corrigiendo. No se extrañen que ponemos un cierto énfasis, porque no queremos que pierdan su tiempo. Aquí vienen a ganar y no a perder, pero a oír verdades. Y cuando pedimos estudien, estudien el Plan Divino expuesto en la Filosofía Rosacruz, - que es muy completo. En el Concepto Rosacruz del Cosmos está todo el Plan Divino para la humanidad. Es un libro como la Biblia, que hay que leerlo y releerlo y solamente a través de los años se puede llegar a dominar; pero tienen un conocimiento básico, cierto y completo que les permitirá analizar con toda exactitud para saber elegir lo bueno de lo equivocado, lo cierto de lo que no es.
Por ejemplo, ya que hablamos de la prensa. La prensa nos informa de vez en cuando algo como lo siguiente. Un congreso que se hizo en Méjico, de personas que se decían versadas sobre conocimientos espirituales, una de las personas que formaba parte del congreso aseguró que ya había hecho cinco viajes a Saturno. Vemos con inmensa tristeza cómo se abusa de la credulidad de los que no pueden demostrar lo contrario, pero el estudio les puede decir cuando una información es cierta y cuando no es. A cada una onda espacial con mucho mérito científico de llegar a Saturno, hacer un contorno a Saturno y regresar de vuelta, informando que los aros que se perciben en Saturno son de hielo, prueba absoluta – y como lo afirma la Filosofía Rosacruz – de que Saturno no es una humanidad vida adelantada. Saturno es el planeta de salida de nuestro sistema solar.
Nuestro sistema solar trabaja constructivamente desenvolviendo evoluciones como en la Tierra, en mucho mayor grado, como por ejemplo en Venus, en Mercurio y en Júpiter:
pero Saturno está destinado a aquello que no consiguió desenvolver. Los que fracasaron, los que tienen que esperar otra oportunidad de desenvolvimiento son relegados a Saturno, por ser lo más atrasado que existe, sin ningún desenvolvimiento, para ser expelidos definitivamente hasta otro día de manifestación. Así que esa persona que dice que hizo cinco viajes a Saturno, lo ignora. Así se prueban los que abusan de la credulidad. Por eso hablamos de forma seria. No queremos seres que se engañen; queremos seres alertas, que conociendo profundamente, sepan analizar y no se presten a ser un conjunto de ciegos, guiados por otros ciegos, o más, por impostores. Eso no infunde mucha preocupación. Queremos que cada uno opte por si mismo. Aquí damos libertad absoluta. Ciertas enseñanzas prenden y dirigen al alumno. La Filosofía Rosacruz tiene como principio libertad absoluta, independencia absoluta, preparar para que cada uno se desenvuelva por si mismo. No hay duda que el desenvolverse por si mismo necesita una cierta experiencia; pueden haber fracasos, pero provisorios. Porque el que está preparado finalmente se sabe encaminar y buscar su destino.
El destino humano fue siempre cuidado. No cometan la ligereza de creer que nuestras condiciones actuales, pavorosas, - esa es la realidad, se mueren millones de indigencia, por inasistencia; hay grupos asiáticos que no tienen casas, que mueren debajo de las estrellas; en América ignoramos, sobre todo en nuestra zona, a pesar de que podamos sufrir ciertas carencias tenemos un cierto nivel bastante apreciable de bienestar en comparación con otros – el mundo tiene extremos y esto no está dentro de la evolución. La evolución ha dado oportunidad a todos por igual: en Dios no hay privilegios. Existen en la Tierra, porque la etapa de la Tierra aún es una etapa intermedia. La evolución hace libres a todos y da oportunidad a todos por igual. Nadie está constituido de forma menos eficiente que otros; apenas la condición de desenvolvimiento individual va formando las diferencias; pero la meta es la misma para todos. Algún día alcanzaremos el punto de partida, porque nuestro punto de partida no es la Tierra; la Tierra es el peregrinaje. Nuestro punto de partida es superior; apenas se nos da la oportunidad de desenvolver a través de dos grandes leyes que vosotros bien conocen: la ley de consecuencia – de ir recogiendo de acuerdo a los méritos que vayamos haciendo – y el renacimiento – la ley sublime de misericordia, de bien, que nos permite tantas oportunidades para que a través de ellas desenvolvamos todo lo que es posible desenvolver. Pero cuando consigamos desenvolver todo lo que la sabiduría y el plan de Dios está trabajando, para que cada uno lo alcance, vendrá una etapa gloriosa en donde alcanzaremos el punto de partida; pero volveremos habiéndonos completado, en donde en ese momento ya no habrán vestigios de ninguna tristeza, de ningún sufrimiento, de ninguna carencia; porque el propio destino que nos espera será tan glorioso que justificará los esfuerzos que por ventura, en estos momentos, ahora, tendremos que realizar con todo juicio, con todo criterio, con todo desenvolvimiento.
Queremos recordar. Las primeras instrucciones que se recibieron en la Tierra para una humanidad nueva fueron por intermedio, como saben, de las Escuelas de Misterios. Se llamaban Escuelas de Misterios porque enseñaban algo que, en general, no era conocido. ¿Saben cuál fue el primer conocimiento iniciático de las Escuelas de Misterios primitivas? Se van a sorprender. A los Iniciados se les enseñaba a leer y escribir, porque nadie sabía. Todo era nuevo; había que comenzar por algo. La Iniciación consistió en tener la primera cultura; algo hemos adelantado y no hay que desestimar, porque esa enseñanza de las primeras escuelas de escritura, hoy es una enseñanza básica para la infancia. Quiere decir que hemos hecho un recorrido.
¿Qué es lo que estamos pretendiendo hacer? Que ese recorrido sea más completo y más eficiente. Por eso las Escuelas de Misterios fueron cambiando y comenzaron por los que en un tiempo se fueron separando y se les fue dando la instrucción del plan evolutivo a que se pertenecía y de ahí surgieron escuelas como las que podemos recordar en el Medioevo, que eran los famosos Alquimistas, que no hacían química, no hacían Alquimia mineral. Instruidos, sabían que tenían que comenzar el trabajo interno de Alquimia espiritual. La transformación de las tendencias mundanas, materiales, inferiores, para la transformación de las facultades superiores del alma. Ese fue el conocimiento básico de las Escuelas de Misterios ya más adelantadas, que hoy siguen trabajando y preparando; a aquellos que hagan ciertos méritos se les prepara para que alcancen facultades que no tiene el resto de la humanidad.
Disfrutamos de cinco sentidos, indispensables, para el mundo físico en que nos desenvolvemos. Pero no es así. La humanidad tiene un sexto y un séptimo sentidos para desenvolver, que los adelantados consiguen. ¿Y que está pretendiendo la Filosofía Rosacruz? Conseguir que esos sentido sean factibles de desenvolver en cada uno. Pero son facultades superiores que representan poderes. Da derecho a realizar lo que el común no puede realizar. Entonces se espera que cada uno se ponga en condición de usar esos poderes ¿de qué forma? De forma noble, de forma santa, de forma inegoísta, de forma impersonal. No se extrañen que esos poderes no se van a encontrar en la feria, ni se van a encontrar como regalo o como presente. Son conquistas que esperan a todos, sin excepción. Pero solamente yendo por el único camino es posible alcanzarlas.
Cuando la persona se siente integrada, no a la humanidad apenas, se siente integrada al Universo del que formamos parte y con la responsabilidad que corresponde, vive en la nota que debe de vivir: una nota universal, en donde no hay vida ni hay muerte, sino una eternidad permanente. Esto es lo que se espera de cada uno.
La inteligencia se ha desenvuelto bien en un cierto sentido: la aplicamos en nuestro trabajo, en nuestras conquistas materiales. Pero todavía de sus poderes no sabemos casi nada, casi diríamos que nada.
Hay dos poderes que son los que transforman a los seres en adelantados: la mente es uno de ellos; el corazón es el segundo poder. De los dos elementos que tenemos como medio de adelanto conocemos poco. Nos empeñamos, a través de nuestros temas, de ponerlos en condiciones, de hacerlos vibrar, a ver si consiguen ubicar de esos valores los valores reales a los que nos queremos referir.
La mente es el medio más relativamente reciente que se recibió, y por lo tanto, más difícil de dirigir. La meditación, los ejercicios de análisis individuales, el buscarse a si mismos, el realizarse a si mismos, son los medios más directos de ir educando el pensamiento de objetivos más serios y no apenas al desenvolvimiento común en general.
El corazón es una fuerza que menos aún se conoce su poder. Es preciso llegar para conseguir un triunfo verdadero que el conocimiento que se va adquiriendo se amalgame en el corazón. El corazón tiene que moverse a ritmo de inteligencia. No les planteamos nada difícil; lo pueden entender. Si la inteligencia es dirigida en el sentido nada más que mental, se alcanza a desenvolver capacidades que se aíslan del plan general. Son las mentes ateas. Los crímenes más espantosos fueron realizados por seres fríos, de aguda mentalidad, pero que no comprendiendo la razón de su existencia emplearon su mente en un sentido destructivo, equivocado.
El corazón ha hecho místicos, seres enormemente piadosos, que hacen el bien por el bien mismo, sin mirar a quien y sin límites. Todavía estamos buscando un equilibrio ideal: La inteligencia, desenvuelta por el conocimiento, amalgamada por el corazón, en el sentimiento, el que hará construir definitivamente hechos diferentes a nuestro mundo.
Cuando hablamos del sentimiento, no vayan a sospechar que el sentimiento es producto de la Tierra. En absoluto. La Tierra está siendo guiada a un conocimiento universal; el problema del conocimiento es tan grandioso que todavía no es debidamente aprovechado o comprendido. El Universo se mueve a razón de un sentimiento que hace la Armonía Universal. Como en la Tierra no existe ese sentimiento, de ahí las atrocidades que aún se cometen. No estamos exagerando al hablar de atrocidades; en todas partes se enfrentan unos a los otros por los hechos más nimios, por los hechos más serios, que si existen debían ser resueltos de una forma más sabia, más inteligente y más noble. Falta en la humanidad, en general, el principio de nobleza; la nobleza obliga y derivan hechos de altruismo. El altruismo es mirado como algo muy especial y raro: el altruismo es un desplazamiento de cada uno hacia fuera, hacia los demás. Es el único medio que neutralizará los encontrados sentimientos de mentes que no fueron debidamente educadas. La mente mal entendida o mal desenvuelta creó las contradicciones. Tenemos que ir cuidadosamente, sin darnos lugar a temores, sin darnos lugar a inquietudes, sin darnos lugar a nada que no sea la seguridad en nosotros mismos. Porque si comenzamos a hablar de que formamos parte de algo tan grandioso, fue para fortalecerles, para darles la seguridad del destino que van a alcanzar, apenas que salgan de la etapa de trabajo. El trabajo es algo que nos exige ir trasmutando lo que por ventura no hayamos podido desenvolver bien, por aptitudes más ciertas y más verdaderas.
Cuando hemos cumplido horas de trabajo, generalmente nos quitamos la túnica que usamos, para ponernos la ropa debida. ¿Qué le ha pasado a la túnica de trabajo? ¿Se adhirió de esto, de aquello y de más allá, una manchita aquí, una manchita allá? Son las consecuencias del trabajo. Espiritualmente, en la Tierra también nos adherimos de esas salpicaduras, de la de más allá. Tenemos que tener la habilidad de dejar la ropa de trabajo – que espiritualmente le estamos dando una forma simbólica, - para ponernos definitivamente nuestra verdadera ropa, la que hemos cuidado, la que nos sirve para definitivamente vestirnos. Esto es lo que estamos haciendo, amigos, cuando nos reunimos y hablamos. Estamos hablando de cosas serias. No todos pueden comprendernos, porque, en general, no todos están dispuestos a hacer la parte que tienen que hacer de trabajo individual. Vienen, - como dijimos – detrás de ilusiones, de ciertos conocimientos que creen que los hacen más grandes que los demás. Pura ilusión. Lo único que nos capacita es la nobleza que podamos desenvolver a través de conocimientos – permítasenos decir – bien digeridos; porque generalmente el conocimiento, por ser algo tan profundo, no siempre se asimila debidamente. Si, por descuido, comemos una comida demasiado abundante, sentimos una cierta pesadez. El conocimiento, cuando no es debidamente asimilado, nos puede dar también una consecuencia equivocada.
Si les hablamos así, en forma simple, es que queremos, ante todo, tranquilizarlos. Están alcanzando todo lo que quieran, en el momento que se dispongan a alcanzarlo. Vosotros podrán decir: pero, si en eso estamos empeñados. Mal empeñados, y no lo consiguieron. Somos terminantes. El vivir en la verdad eterna, el vivir comprendiendo que un Creador, suficientemente sabio y capaz, capaz de crear un sistema solar y mantenerlo en funcionamiento, nos está guiando, nos da suficiente garantía para que hagamos la parte que nos corresponde. De la misma forma que tenemos que, inteligentemente, depositar el conocimiento que consigamos alcanzar, depositarlo en el filtro de nuestro corazón, para que de ahí salga empleado de forma cierta, también les decimos: cuando cada uno tiene un método a su disposición, que es suficientemente sincero para saber lo que quiere, que se busca a si mismo y se encuentra finalmente como una criatura divina, no como un ser de la Tierra, sino como un ser que está en la tierra apenas de forma provisoria, temporal, transitoria, que sabe que algún día va a partir, sea en la etapa que esté en ese momento, pero que quiere partir algún día habiendo desenvuelto aquello que estaba en su destino, cuando ese ser llega a esa verdad sobre si mismo, hace oración ¿a quién? A Dios, al creador, le dice que finalmente se ha encontrado, que finalmente sabe lo que quiere, que finalmente está dispuesto a conseguir esto, esto y aquello, le dice a Dios lo que quiere conseguir como un Padre Eterno que está a su lado, no que está distante, que no lo oye. Porque los seres humanos, limitados en nuestras condiciones, limitamos todo lo demás. Tenemos que saber que cuando decimos que un Dios es omnipotente – que todo lo puede -, omnipresente – que está en todas partes -, estamos diciendo una verdad matemática, precisa. El poder de un Creador es abarcar toda el área en que se está desenvolviendo su empuje creador, y nosotros estamos formando parte de esa área; en esa área está el poder de Dios. No se extrañen. Nosotros estamos en el “jardín de infancia” del desenvolvimiento espiritual. Jardín de infancia es la etapa más joven. Cuando algún día desenvolvamos otra capacidad, percibiremos planos de desenvolvimiento que hoy no
podemos ni concebirlos.
La Filosofía Rosacruz nos explica que el plano visible, el plano consistente de las cosas que existen en actividad en este universo inconmensurable, que hemos tenido el cuidado de presentar como realidad probada a través de la investigación científica y de aparatos cada vez más precisos y valiosos, forman un séptimo plano de manifestación activa, de capacitación, de trabajo evolutivo, todos esos ilimitados números de sistemas solares y de galaxias que hemos nombrado, son campo evolutivo del séptimo plano cósmico. Hay un sexto, un quinto, un cuarto, un tercero, un segundo y un primer plano de manifestación, en donde la mente tridimensional del hombre, no puede concebir lo que se trabaja en esos planos. Son los planos preparatorios para creadores que después, al igual que nuestro Dios, marcan su área de trabajo en el espacio – séptimo plano cósmico – y realizan su trabajo. Pero ¿por qué crean mundos, tierras como la nuestra? Porque se capacitaron en esos planos que son inalcanzables para nuestra capacidad. Es muy fácil deducir. Los humanos, los que estamos en la Tierra, los que nos vanagloriamos de nuestras capacidades, no creamos una tierra, no creamos un sistema solar. Los ha creado alguien que demuestra con su creación la capacidad que tiene, porque el hecho lo prueba. Nuestra capacidad inteligente, a pesar de ser limitada, nos permite percibir esa realidad. Estamos, entonces, comprendiendo, que al afirmar que Dios Creador en nuestro sistema es omnipresente, no estamos afirmando nada que la deducción nos diga que pueda ser así porque lo prueba el magno trabajo que realiza.
Y entonces, para terminar las palabras, en que hemos procurado impresionarlos, - no tengan duda -; impresión quiere decir entrar en vosotros mismos y producirles una inquietud, un deseo de alcanzar; porque ese es el propósito que tenemos: queremos verles triunfar, queremos destruir en cada uno aquello que les impida alcanzar el triunfo a que tienen derecho. Pero ciertos tiranos se apoderaron de la mente de cada uno y les impiden percibir la realidad. En este momento no somos nosotros que estamos equivocados al expresarnos de esta forma: esos tiranos existen en la mente de cada uno, que no les permite alcanzar una realidad que tienen que alcanzar liberándose de toda tutela.
Sean vosotros mismos en su principio divino, manifiéstense como tales. Hay un camino: únanse al Creador, a la fuente, a la fuerza central oren. Oren sencillamente.
Despójense de toda mentira.
Perdónenme, pero es necesario: a Dios no se le Puede ir con engaños. Tienen que ser simples como una paloma, simples, modestos, naturales. Y digan: si no hemos alcanzado hasta ahora, de hoy en adelante queremos alcanzar. Dios mío, Padre Creador, concédenos lo que nos hace falta. Y manténganlo como una meta permanente, en que la rectitud, la corrección, el amor, les guíe en todo el desenvolvimiento. Y si eso es lo que les guía, nada les será negado. Les estamos dando un secreto iniciático: es una instrucción que se da al Iniciado, para que alcance a desenvolver los poderes que buscan.
¿Creen que podemos decirles más? No desestimen el momento que han empleado para percibir o para escuchar palabras que van a descubrirlos a cada uno.
Descúbranse y se encontrarán con una realidad gloriosa: la PAZ, la FELICIDAD; y el triunfo será completo. La FORTALEZA, el PODER será de cada uno que tome decisiones con cierto cuidado, con cierto tino y sea perseverante en esas decisiones.
La paz de Dios acompañe a todos.

27 de Agosto de 1981
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lunes, 1 de agosto de 2016

Día de Oración



DÍA DE ORACIÓN
CONFERENCIA DEL SR. ROBERTO RUGGIERO
en you tube, desde aquí

Fueron elegidos estos versículos de propósito. La interpretación es la siguiente, según la entendemos:
Ya llego a afirmar el Señor Cristo que, refiriéndose al mismo tema de la Muerte, llegó a decir: “En verdad, en verdad os digo que quien guardare mi Palabra verá o no verá la muerte para siempre”. Se interpretó al principio que eso, se entendía que no había después de la muerte ninguna otra nueva etapa. Pero ahora tenemos elementos que nos ayudan a tener un razonamiento más amplio. Si la conveniencia de la evolución quiso que una etapa se realizara solamente la actividad material y el no hablar del renacimiento era conveniente, era una medida de ayuda no hablar, porque toda la capacidad humana era necesaria desenvolverla en el medio físico que nos iba a dar la oportunidad, en el hacer de todos los momentos, nos iba a dar la base para un desenvolvimiento que algún día tenía que cambiar. Se calcula que la etapa esta material ya tiene millones de años. Cumplió su parte. Pero ahora estamos en el arco ascendente, y en el arco ascendente de la evolución nacen las inquietudes, las necesidades de comprender, de entender, de desenvolvernos mejor. Entonces vamos a entender que cuando el Cristo habla de muerte, como se habla en más extensión en estos versículos, está hablando de una muerte ahora, en el arco ascendente de la evolución, una muerte hacia lo que no es necesario, no es útil, a lo que ahora es inferior, lo que ahora no sirve, lo que nos impide que abramos posibilidades para otras etapas. Esa es la muerte que debe ser para siempre. Es decir, empezar a tener otra disposición, entendiendo el plan
evolutivo vivir con ese entendimiento de forma permanente. porque, entonces, vamos poco a poco capacitándonos para actividades mayores. Las actividades mayores son las que vienen después. Si nos entrenamos ahora, si vamos comprendiendo nuestra verdadera naturaleza, que realmente somos y no nos limitamos a los hechos físicos, sino que ampliamos nuestro entendimiento para otra realidad, eterna, pasamos a enfocar los hechos inmediatos de la vida de forma diferente. Lo que es intranquilidad, lo que es preocupación, lo que es angustia, lo que es tristeza, todo eso va quedando en la muerte que tenemos que producir en esas cosas, porque ya no son realidad. En la primera etapa, que ya dijimos abarca mucho tiempo, la limitación de la vida física era hasta cierto punto útil, porque obligaba al ser a esmerarse más como único propósito de la vida material. Pero ahora, entendiendo mejor, sintiéndonos mejor ubicados en un plan que nos da tantas oportunidades de progreso como necesitamos. Iremos y volveremos tantas veces como precisemos. Pero no ya supeditados a temores sin fundamento como se ha visto a través de mucho tiempo la muerte. Hoy comprendemos que es un pasaje y entonces nos vamos preparando. Vamos viviendo de forma diferente que ese pasaje sea natural y normal.
Mis amigos: la educación que quiere dar la enseñanza espiritual es tornar los hechos trascendentales naturales. Si vamos viviendo en forma adecuada, no es natural que aguardemos los acontecimientos como formando parte de un plan superior y aceptarlos entonces de forma natural, sin inquietud, sino con serenidad, con paz, con armonía?. Y entonces vamos poco a poco desenvolviendo en nosotros el verdadero sentido que nos corresponde; un sentido de inmortalidad, un sentido en que no da lugar a inquietudes, a angustias, tristezas, porque nos sentimos ubicados en algo maravillosamente grande que es el plan divino de Dios.
Si estamos formando el plan de un Creador, cómo podemos dar lugar a inquietudes de hechos relativos, de hechos momentáneos de una vida material que a lo único que nos invita es a desenvolver valores, pero valores celestiales, no valores apenas terrenos. Entonces, morir para las cosas que no son superiores, morir par un pasado de inquietudes o necesidades que hoy ya no son necesarias, porque estamos aspirando a pasar o la puerta estrecha que en el lenguaje espiritual quiere decir que es la que da entrada – su estrechez da entrada – al mundo superior. Es estrecha porque tiene sus exigencias. No cualquiera pasa conscientemente a actuar en el mundo espiritual.
Cuando estamos todos los días, todas las noches infaliblemente estamos actuando. Pero para actuar con la capacidad que deviene de la iniciación, que da plena conciencia, tenemos que irnos preparando. La puerta estrecha quiere decir: agudicen valores para que puedan pasar por una puerta estrecha que no permite adherencias del mundo material. Por eso es estrecha. ¿Comprenden?
Estamos desenvolviendo estos versículos que hablan de hacer el cambio de lo material para lo espiritual, de lo que ha podido servir en el pasado y que ahora cada vez con un foco diferente no está sirviendo.
Lo que encarábamos del mundo material en el pasado, ahora con entendimiento espiritual lo vamos a ir encarando de forma diferente.
La enseñanza quiere darles serenidad, quiere darles seguridad. Aspiren y alcancen. Aspiren y alcancen. Al espiritualista no se le niega la felicidad, al espiritualista no se le niega alcanzar en el mundo material. Pero que no sea como meta, porque la meta es su vida superior. Que sean medios, medios de relación en el mundo físico. Pero sabiendo que todo no es nada más que peldaños para una etapa superior.
Entonces válganos las palabras que dijimos en un principio que sirven porque nos hacen ver la muerte para siempre liberados. Podemos ir y volver muchas veces, podemos dejar muchos cuerpos densos, pero estamos liberados del temor, de la angustia, de la preocupación. Encaramos los diversos acontecimientos con la serenidad que corresponde, como chispas divinas, eternas, inmortales. Si estas palabras sirvieran para transmitirles esa realidad. Entonces les pedíamos como queríamos verles, triunfar en todos los hechos. Triunfen. Pero triunfen sin los temores vulgares, los temores mundanos que ponen argollas en el impedimento en lo que es tranquilidad. No.
Libérense. Sientan lo que son. El pasado cumplió su propósito. Nos trajo a esta etapa.
Esta etapa es la liberación. No es como creían los nuevos cristianos el partir algún día y alcanzar definitivamente la liberación. La liberación la alcanzamos ahora, en este instante, y para siempre, sabemos que formamos un plan y que cumplimos nuestra parte, yendo y viniendo tantas veces como sean necesarias, pro como agentes libres, eternos, inmortales.
Amigos: podrá haber algo más hermoso, podremos acongojarnos por hechos fortuitos, por pequeñas circunstancias adversas, cuando tanto tenemos de entendimiento?
Amigos: esta es nuestra palabra de hoy. Vamos a morir para las cosas inferiores, pero a abrirnos par las cosas eternas, superiores, que es, en verdad, la realidad a que el Cristo se quiso referir.

3/4/79

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