sábado, 26 de marzo de 2016

Renacimiento y Muerte - Teorías sobre la Vida y la Muerte


RENACIMIENTO Y MUERTE

TEORÍAS SOBRE LA VIDA Y LA MUERTE

MATERIALISTA: 1ª. No hay existencia antes ni después de la vida que conocemos. 2ª.  El hombre es la inteligencia más elevada del universo. 3ª. La mente es el resultado de ciertas circunstancias y relaciones de la materia y se desintegra con la muerte.
RESPUESTA: 1ª. Ellos hablan de la forma, cuando es espíritu deja la forma, ésta muere a nuestros sentidos pero si tuviéramos desarrollada la clarividencia veríamos cómo tiene otra existencia en un mundo invisible a nuestros ojos. 2º. Todo el universo se mueve en un orden, el planeta está en su justa distancia, tenemos estaciones, noches y días que muestran una evolución, todo esto no puede salir de la nada ni de la casualidad, sino de una inteligencia muy por encima de la humana. 3ª. ¿Por qué unos nacen genios y otros sin apenas razonamiento? Los átomos físicos cambian cada  8 años aproximadamente si la inteligencia fuera física y radicara en el cerebro, la conciencia y la memoria cambiaría y se anularía cada esos años, cuando sabemos que incluso hay personas que recuerdan hechos pasados después de haber estado en trance o que supuestamente se han muerto ahogados. 3º. La mente está por encima de la materia como lo demuestra el hecho de que, la manera de pensar, cambia el rostro de la persona. 

TEOLOGÍA: 1º. Somos almas recién creadas por Dios en el mundo invisible, que tenemos una existencia física de unos pocos años y que después pasamos al más allá de donde no volvemos jamás. 2ª. Que estará en el más allá por toda la eternidad en un estado de felicidad o sufrimiento dependiendo de lo que haya hecho en la vida. 3ª. Que sólo se salvarán 144.000 y el resto no tendrán opción a corregir sus errores.
RESPUESTA: 1ª. ¿Para que va a crear Dios el universo y la naturaleza si en una sola vida no podemos alcanzar la perfección que se menciona en la Biblia? ¿Crearíamos una universidad con las mejores enseñanzas y tecnologías para mandar a nuestros hijos una sola vez a clase? ¿No damos a nuestros hijos la oportunidad de un segundo examen para que corrijan sus errores, por qué no lo va a hacer Dios? 2ª. Si Dios es amor no puede consentir eso e incluso no podría ser Dios, de hecho mandó a su hijo para salvar al mundo; si nosotros humanos tenemos planes para salvarnos en catástrofes ¿no los va a tener Dios que es omnipotente y omnisciente? ¿Cómo puede exigir Dios las mismas virtudes a los que Él pone para que nazcan en muy diferentes circunstancias? 3ª. Sólo se salvarían 144.000 de nuestros tiempos puesto que cuanto más atrás en la historia hemos sido peores, a no ser que Dios tenga un plan perfecto que ignoramos o es que no sabemos interpretar el verdadero sentido de la Biblia. Nada puede ser destruido porque todo es parte de Él y puesto que es omnipotente y omnisciente, lo  lógico es que Dios quiera salvar a todos y que tenga un plan previsto para  que se puedan salvar todos sus hijos.

ESOTÉRICA: 1ª. Dice que somos un espíritu creado por Dios y parte de Él -(Hechos 17:27 “en Dios vivimos, nos movemos y existimos”, (Juan 10:34) “Yo os digo que sois dioses”, y (I Corintios 3:16) “El espíritu de Dios habita en vosotros”- 2ª. Que estamos desarrollando todas sus posibilidades divinas en poderes dinámicos –como la semilla desarrolla la planta- a través de repetidas encarnaciones de creciente desarrollo. 3ª. Que ningún espíritu se pierde o destruye sino que todos alcanzarán la perfección –las obras que yo hago las haréis y mayores aún; donde yo voy no podéis ir ahora pero iréis después-  
 TEORÍA: Todo en la naturaleza evoluciona, lo podemos ver en el reino vegetal que echa sus ramas y hojas en espiral o en pares opuestos para equilibrarse mutuamente –como el flujo y el reflujo, el día y la noche, la vida y la muerte, la primavera que renace del invierno, las semillas que maduran, etc. Todo son ciclos evolutivos- La naturaleza lucha por alcanzar la perfección siempre hacia arriba y delante de una manera lenta pero persistente ¿Cómo es posible que esta ley universal no gobierne sobre la humanidad? Todo evoluciona y todo se mueve en ciclos progresivos para poder gozar de las mismas ventajas y oportunidades. Es un proceso de lento desarrollo pero de creciente eficacia que lleva a alcanzar la perfección. Viendo esto, podemos decir que nosotros somos el resultado de nuestras propias acciones y que lo que sembramos es una vida lo recogemos en la otra, así trabaja la Ley de Consecuencia.
La teoría del renacimiento dice que esa misma ley hace que  el hombre renazca para adquirir experiencias que le lleven a la perfección. Esta teoría manifiesta la justicia y el amor de Dios a la vez que demuestra que somos y tenemos lo que nos corresponde según los hechos de pasadas vidas; a la vez deja el camino abierto a la rectificación y al desarrollo futuro en sentido físico, moral, intelectual y espiritual. Lo mismo que nos vemos obligados a vivir cada día después de despertar, así mismo vivimos las circunstancias y el destino que hemos creado en vidas anteriores.
No es lógico pensar que un genio de las matemáticas o de la música se haga en una sola vida, porque, por esa regla, todos tendríamos las mismas cualidades y posibilidades. Una persona se hace genio en una vida cuando ya en otras anteriores ha desarrollado determinadas cualidades.
La herencia no puede explicar esto puesto que sólo actúa con la forma, sin embargo, es cierto que el espíritu renace de los padres que le pueden facilitar el material necesario. Si la teoría de que el genio se hereda fuera cierta, haría que el hijo fuera más genio aún que su padre, cuando sabemos que en una misma familia puede haber grandes diferencias de inteligencias y caracteres.
El espíritu renace para adquirir experiencias en el mundo físico a través de las relaciones personales, para conquistar y dominar el mundo físico, y para dirigir la personalidad que le dará el dominio de sí mismo. El caracol es un buen símbolo de la evolución, él va construyendo cada vez un habitáculo más grande y adaptado a sus necesidades, a la vez que abandona lo inservible.

SALIDAS NOCTURNAS: Después de todo un día de actividad física, emocional y mental, cuando llega la noche notamos cierto cansancio o sueño porque apenas tenemos  vitalidad. Los placeres, el sexo y el materialismo producen estragos en el cuerpo físico y vital, lo que hace que necesitemos casi toda la noche para su reparación.
            El Ego sale cada noche con el cuerpo de deseos y la mente, dejando el vital al cuidado del físico. Entonces va al mundo del deseo y se baña en la materia de armonía y sabiduría que ayuda a ordenar los sucesos del día y a revitalizar los cuerpos, los que, a su vez, actúan sobre el vital y éste sobre el físico para reconstruir lo que sea necesario.
Si no hiciéramos eso, el cuerpo físico estaría igual al siguiente día y no expulsaríamos los venenos del cuerpo, además, no viviríamos tanto tiempo. Cuando no sale del todo, no se restaura bien y se tienen sueños.
Según controlamos los vehículos y enfocamos nuestra conciencia en lo espiritual, esto se reduce y tenemos más tiempo libre para funcionar en los mundos invisibles. Pero como el cuerpo de deseos y la mente no están organizados para utilizarlos individualmente, y el vital no le podemos separar porque causaría la muerte del físico, necesitamos formar un cuerpo etéreo con el que podamos desplazarnos y traer conscientemente las experiencias vividas.
A veces, cuando se están viviendo los sucesos del día en el mundo del deseo, se pueden descubrir hechos importantes, entonces el Ego entra en el cuerpo físico para imprimirlos en el cerebro, aunque en la mayoría de los casos no se recuerdan. Otras veces lo imprime al despertar.
Los éteres luminoso y receptor tienen que ver con la conciencia y la memoria, por eso, el sendero de iniciación tiende a aumentarlos y a separarlos para que el maestro nos dé la última ayuda en la iniciación. De esta forma creamos el Cuerpo Alma con el que podemos viajar conscientemente mientras dejamos los inferiores que mantienen la vida y el funcionamiento del cuerpo durante el sueño. Traemos el recuerdo porque los éteres superiores son los intermediarios que conectan al Ego a los sentidos físicos.

 CLASES DE SALIDAS: Hay tres clases de salidas por la cabeza: 1ª. La que hacemos cada noche con el cuerpo de deseos y la mente dejando el vital para mantener vivo el cuerpo físico. 2ª. El que hace el Auxiliar Invisible con los éteres superiores, donde está la memoria y la conciencia, el cuerpo de deseos y la mente. 3ª. La que hacemos después de la muerte del cuerpo físico con todos nuestros cuerpos superiores, con la diferencia de que los éteres inferiores –donde también está el átomo simiente y la grabación de la vida- se quedan unidos al cuerpo físico para su descomposición.
            Hay que decir que, aunque el Auxiliar Invisible salga con su Cuerpo Alma, si no ha despertado los centros de los sentidos del cuerpo de deseos, poco va a conseguir porque no está organizado –sólo nos es útil por medio del cuerpo físico- por eso tenemos que despertarlos por medio del ejercicio de la concentración que trata de concentrarse nada más despertarse por la mañana.

SUEÑOS: Cuando el cuerpo de deseos no sale completamente del cuerpo físico porque hay demasiada actividad mental, -preocupaciones, dolores físicos, etc.-  y parte de él compenetra el cuerpo vital, –conciencia y memoria- no se hace la restauración completamente y las escenas y acciones del mundo del deseo llegan al cerebro como “sueños” confusos e ilógicos porque el eje de la percepción está torcido. Como cuando queremos hacer reforma, los cuerpos deben salir dejando libre de influencia al cuerpo vital para que se reponga junto al físico.

¿CÓMO ESTÁN CONECTADOS LOS CUERPOS? Un cordón de plata en forma de dos 6 une al cuerpo físico por un lado –en el corazón, donde está el átomo simiente- y el otro al cuerpo vital, en el plexo solar. De éste sale otro trozo de cordón de materia de deseos que se dirige al cuerpo de deseos, a la altura del hígado. Y de éste sale otro de materia mental que se dirige al cuerpo mental. El cordón que une el cuerpo físico con el vital no se rompe hasta que no vemos todo el panorama de la vida pasada.

MOMENTO DE LA MUERTE: Cuando hemos cumplido lo previsto en nuestro destino, el Ángel de la muerte corta el cordón plateado en el corazón y éste se paraliza. Cuando el cordón se parte en el corazón, el Ego, junto al cuerpo vital, de deseos y mental sale por la sutura –parietal y occipital- en forma alargada de nube o humo, en ese momento se separan los átomos prismáticos de su envoltura física.
Entonces queda flotando sobre el cuerpo vital donde toma la forma que tenía en vida pero con un rostro iluminado y tranquilo. En ese momento observará y grabará su vida para sacar provecho de ella en el purgatorio y en el cielo, el resultado final es que su conciencia la advertirá para que no repita el mal y, a la vez, le impulsará para que haga mayor bien. Desde ese momento entramos en un estado de inconsciencia y luego despertamos a la luz del otro mundo progresivamente.
Los cuerpos: vital, de deseos y mental, dejan el cuerpo físico por la cabeza –en forma de tirón y en espiral- y se llevan consigo el átomo simiente con las experiencias de la vida pasada. El cuerpo vital queda flotando y el físico es retenido por el espíritu de la tierra.
            Normalmente y durante un tiempo, nos seguimos comportando igual que lo hacíamos aquí, y eso es porque el cuerpo de deseos toma la forma del cuerpo físico; entonces ya no tenemos a nuestro lado a los seres queridos pero tenemos a otros.
Cuando el Ego se desconecta del cuerpo, las células se dispersan y comienza la descomposición que llevará a la materia a su origen atómico, sin embargo, la verdadera muerte no ocurre hasta que no hemos grabado la película de nuestra vida en el cuerpo de deseos. 
Gracias a la muerte asimilamos el fruto de la vida pasada, aprendemos a perfeccionar los cuerpos con la ayuda de los Ángeles y renacemos con nuevas oportunidades de progreso.

SUFRIMIENTO EN LA SALIDA: Cuando la persona es joven, materialista, sin creencias espirituales ni religiosas le cuesta más separarse y tienen que hacerlo en forma de tirón, lo que es molesto para ellos. Los ancianos y enfermos mayores lo pueden hacer a través del sueño, sin tener conciencia de cómo ocurrió el cambio. Los devotos y religiosos también lo tienen fácil. Quienes lo tienen más fácil son los congelados y después los ahogados. 

¿POR QUÉ NO HAY QUE MOLESTAR? La grabación de la película puede durar un máximo de 3 días y medio, y en ese tiempo es muy importante que no se toque o se moleste al difunto, porque si se hace perderá la concentración y, por lo tanto, parte de la vida pasada. Lo ideal sería dejarle en paz y mandarle toda clase de oraciones y buenos pensamientos, también se debería mantener en frío y después quemarle.
Al terminar la película de nuestra vida pasamos al purgatorio, una vez roto el cordón de plata, quedando así un trozo con el cuerpo físico. Los vehículos superiores se llevan los átomos simiente de estos cuerpos.

¿CÓMO FORMAMOS LA PELÍCULA DE LA VIDA? Lo mismo que una foto se graba por medio del éter sin que tenga que mirar por el objetivo el fotógrafo, así mismo, el éter reflector que inspiramos lleva una imagen exacta del ambiente que nos rodea y de nuestra aura, cuando llega a los pulmones y se inyecta en la sangre queda grabado en el átomo simiente que está situado en el corazón.
Las imágenes  se graban en el polo negativo de este éter del cuerpo vital. El átomo simiente que nos llevamos a la hora de la muerte y que contiene todas las experiencias del Ego porque es el que da el diapasón a los demás átomos, está en el ventrículo izquierdo del corazón.

COMO GRABAMOS LA PELÍCULA POST-MORTEN: Una vez separados los cuerpos superiores del físico y roto el cordón plateado en el corazón, se separan los éteres superiores para formar las imágenes de la vida pasada mientras los inferiores quedan flotando sobre la tumba. El éter reflector guarda las imágenes como memoria, y el luminoso actúa como conciencia.
            Este es el momento donde más concentración debemos tener, porque cuanto mayor concentración, mejor se graba la película y, cuanto más profunda es la grabación, más se sufre en el purgatorio y más se goza en el cielo, o sea, hay un gran aumento de conciencia. Por tanto, el beneficio de la vida pasada se basa en la capacidad de concentración sobre la película, de la cual depende la intensidad de sentimientos.

¿AFECTA LA CREMACIÓN AL ESPÍRITU? Aunque es el mejor método en sentido higiénico, el Espíritu siente en cierto grado el dolor pero el problema principal no es ese.         Cuando alguien muere, ve la película de su vida pasada en un tiempo entre unas pocas horas y tres días y medio, todo lo que se haga a ese cuerpo durante ese tiempo le afecta al Espíritu porque aún está unido al cuerpo físico por el cordón plateado.
Como el cuerpo vital es donde está grabada la vida, si se quema antes de que el Ego extraiga la grabación, ésta se destruye y por tanto no se puede sacar provecho de ella en el Mundo del Deseo.  A veces no se puede concentrar el espíritu –por manipulaciones en el cuerpo- y la grabación es muy superficial, por tanto, no puede sacar el provecho que debiera en el purgatorio y eso se convierte en “debilidades de conciencia y de carácter.” 

EXTRACCIÓN DE ÓRGANOS EN UN ACCIDENTE: El Ego siente cierto grado de sufrimiento, y como en la autopsia, los llantos y la cremación, nos privan de parte de nuestras experiencias pasadas. En estos casos, no suelen estar capacitados para concentrarse, pero el panorama se presenta siempre, por lo tanto, quien tiene este conocimiento, debe concentrarse para neutralizar los efectos de la violencia.
El órgano nuevo no hará que en otra vida venga sin las deudas de esa enfermedad, aunque sí le dará oportunidad de aprovechar más los años de vida en sentido espiritual. Respecto al corazón, el trasplante puede traer consecuencias en el desarrollo de los individuos.

TRASPLANTE DE ÓRGANOS: El Ego debe dominar las células de los órganos y si ve que no puede lo rechazará. Un trasplante debe ser un incentivo para vivir en armonía espiritual, (como agradecimiento) pero la verdadera enseñanza está en que el Ego debe aprender a construir un arquetipo mejor de ése órgano.
            Cuando no se graba la película de la vida renace en un espacio de tiempo que va de unos pocos años a como mucho cien, luego mueren como niños para ir a aprender lo que perdieron relacionado con el purgatorio y el cielo, después renacen a los 20 años aproximadamente.
            No se suele grabar la vida cuando: Fallece violentamente, en la guerra, en un incendio, etc.

ESTADO DE COMA: El Ego sufre y siente frustración por no poder utilizar el cuerpo físico. El fin es que aprenda una lección (como ocurre con la  enfermedad), esta lección puede ser la paciencia, la valoración del cuerpo, o la pena que debe sentir por los hechos que hizo a otro. Como en este caso no se ha cortado el cordón de plata, el individuo puede aprender muchas lecciones, además, puede recuperar la conciencia.

DESCOMPOSICIÓN DE LOS CUERPOS:  El cuerpo vital tiene normalmente más éteres inferiores que superiores, entonces, como los inferiores tienen cierta influencia magnética sobre las moléculas y dado que el cuerpo físico está más solidificado, éste tarda más en descomponerse.
Cuando hay más éteres superiores y la vibración es más elevada por su trabajo espiritual en la vida, el cuerpo físico y vital se descomponen antes, -como en el caso del cuerpo de Cristo-

¿CÓMO ESTÁN VESTIDOS LOS MUERTOS? Normalmente se encuentran como piensan que están, pero si utilizan la voluntad pueden cambiar de ropa y pensar que están así mientras estén convencidos. Los accidentados y muertos de la guerra se restauran el cuerpo a partir de que comprenden su posibilidad. Sin embargo, cuando se desea algo que es muy diferente del arquetipo, no es fácil mantenerlo por mucho tiempo porque la tendencia del arquetipo se impone.
Hay un hecho curioso: Aunque podemos cambiar las facciones de la cara, el cambio dura menos aún que otras partes del cuerpo y, como la cara es el espejo del alma, la persona no puede engañar fácilmente a otros. El cuerpo de deseos toma la forma terrenal nada más tomar conciencia en el Mundo del Deseo pero aunque no queramos, mostramos cuáles son nuestros sentimientos y pensamientos.

AYUDA A LOS MUERTOS. Los orientales enseñan que les podemos ayudar por medio de la concentración mental y el envío de pensamientos, eso es cierto, pero no todas las personas están capacitadas para concentrar suficientemente la mente.
En occidente se utiliza el método de la oración por ser más fácil. En la oración también se utiliza la concentración pero ese no es el factor más importante. El factor más importante es el Amor con que se hace la oración. La oración debe estar basada en que la persona que ha pasado al más allá aproveche las experiencias purgatoriales y del cielo para su propio desarrollo futuro.
Cuando ha pasado poco tiempo de la muerte –hasta un año aproximadamente- podemos ayudarles aún si nos acostamos y nos dormimos con esa intención, esa ayuda podría ser de decirles que afronten con comprensión y humildad lo que estén pasando, que no se revelen, a la vez que les mandamos toda una serie de pensamientos y sentimientos positivos.

RESPONSABILIDAD CON LOS MUERTOS. Lo hacemos al contrario, el nacimiento es triste y la muerte es alegría. Todo lo que se le haga al cuerpo es sentido por el espíritu casi como si estuviera dentro. Como suelen estar en la casa durante meses también les causamos dolor y les atamos con nuestro sufrimiento y llanto. El muerto nos ve como en una nube oscura, si además llevamos luto, sufrimos, etc., es muy deprimente para él.
       El pensamiento debe ser de tranquilidad por saber que ya no necesita el limitado cuerpo físico y su sentimiento debe ser de alegría y de inegoísmo para que se adapte bien a sus nuevas condiciones.

¿NOS ENCONTRAMOS CON LOS SERES QUERIDOS?. Sí, y les reconocemos porque están como aquí puesto que ellos así lo creen.       
El lugar depende de varias cosas:
1ª Si hemos sido muy buenos estaremos en la 4ª región del Mundo del Deseo o en el cielo, y luego pasaremos al 2º Cielo.     
2º Si hemos sido como la mayoría, estaremos un tiempo en el purgatorio y otro en el Primer Cielo; si alguien conocido muere en los próximos 20 o 30 años, nos encontraremos.       
3º Si ha estado muy apegado a lo material y está muy dominado por las pasiones y los vicios, se encuentra en las regiones inferiores del Mundo del Deseo –dada la íntima relación entre esta región y el éter químico- donde están más tiempo de lo normal.       
En el 2º Cielo no tenemos la conciencia tan centrada en la vida pasada, eso queda como una especie de pesadilla, sin embargo, estaremos juntos durante siglos colaborando en la formación del futuro ambiente y aspecto físico de la Tierra.

¿2 PERSONAS QUE SE AMAN, SIGUEN JUNTAS EN EL MÁS ALLÁ? No existe el matrimonio en el Cielo, pero cuando una persona es causa de felicidad en la otra, se permite su unión en el Primer Cielo en forma de gran amistad –si fallecen juntos o en un corto intervalo de tiempo-
            Cuando uno fallece antes que el otro y está en el cielo, puede crear una imagen del que está en la tierra y darle vida, de esta forma se consuela. Si el que está en la tierra fallece y el otro está ya en el 2º Cielo, el primero puede hacer lo mismo con el cascarón.     
Cuando los dos pasan al 2º y 3º Cielo, se olvidan del pasado y es posible que ya no renazcan juntos hasta después de varias vidas donde, de alguna manera se encontrarán y tendrán un fuerte lazo de amistad difícil de romper.     
Esto también ocurre con padres, hijos y otros lazos fuertes terrenales, porque cuando dos personas se aman, sus imágenes se ven animadas por el amor y amistad que manda el ausente al otro.
De cualquier forma, los que mueren jóvenes suelen estar años observando el progreso del mundo físico intentando comunicarse con nosotros.

PUEDEN CUIDAR LOS MUERTOS A LOS VIVOS. Hay casos en que una madre ha salvado del peligro a sus hijos sin ser conscientes de cómo pueden materializarse. El amor por sus hijos y el miedo a que les pasara algo atraen las partículas de la atmósfera y se han hecho visibles.    
Después de la muerte se quedan durante un tiempo en la casa, a veces incluso años, pero a partir de que pasan al primer Cielo ya apenas lo hacen. Cuando pasan al  2º Cielo ya no vuelven porque han olvidado su vida pasada.        
Cuando una persona está agonizando es fácil que vea junto a su cama a los seres queridos que han muerto algunos años antes.
En el momento de la muerte hay unos momentos de oscuridad como la que hubo en la Tierra cuando murió Cristo, pero no es tal sino la entrada en el luminoso Mundo del Deseo. A veces esa oscuridad se disipa y el moribundo se hace clarividente y, aún estando en el mundo físico, ve a sus seres queridos fallecidos.       
Sin embargo, la muerte no cambia a la persona, por tanto, aunque intentan cuidarnos no pueden actuar en nuestras vidas. Estos son como espectadores, y salvo en casos muy concretos de amor y altruismo, les es imposible manifestarse físicamente.

SUICIDIO. Hay un arquetipo vibrante en el Mundo del Pensamiento que se relaciona con el molde etérico, el que junto al átomo simiente en el corazón, atrae la materia física y la pone en su misma sintonía. Cuando la vida programada en el arquetipo se acaba, este átomo se lleva las experiencias de la vida para extraer su quintaesencia en forma de conciencia.
En el caso del suicida también se lleva el átomo simiente pero, aunque el arquetipo sigue vibrando hasta la fecha prevista, el cuerpo vital no puede atraer materia hacia su cuerpo físico. El sufrimiento viene causado porque ha separado el átomo simiente y los átomos del cuerpo ya no están unidos, por tanto, el suicida se siente como hueco y con una sensación de tener mucha hambre, la que no puede satisfacer por no tener el cuerpo físico y su átomo simiente.  El auxiliar invisible lucha para no materializarse y lo tiene mucho más fácil cuando lo necesita.
El arquetipo vibrante de su cuerpo físico, que intenta mantener la materia física unida, sigue vibrando, y por lo tanto el suicida sigue sufriendo por sentir la necesidad de asimilar productos químicos y físicos. Este sufrimiento es similar al dolor de muelas pero más intenso. Después de sufrir hasta lo que debería ser su muerte, sí hace la asimilación de su vida como cualquier otra persona.
En este caso, el espíritu no ha madurado según lo previsto –como la fruta- porque no ha llegado su hora, entonces ronda los mismos sitios que frecuentaba buscando calmar su hambre que le tortura, que también es parecido a un dolor de muelas en todo el cuerpo.
Suelen quedarse cerca de la Tierra y, si su naturaleza es grosera y sensual es posible que caiga en las peores tentaciones que se convertirán en un infierno. Si, al contrario, le desagrada esas vibraciones le afectarán y le harán sufrir según su desarrollo espiritual.     
Se le puede ayudar por la noche haciéndole comprender que debe superar el sufrimiento hasta el momento de la muerte. Para ello hay que acostarse y dormirse con un intenso deseo y una fuerte voluntad de encontrarse con él, este último pensamiento aquí será el primero allí.      
El otro método es la oración, todos los pensamientos de amor y ayuda que se le envíen pueden hacer de guía para él y llegar incluso a cambiarle en su forma de pensar siempre y cuando él no lo obstruya. Estos pensamientos-forma son como el auxiliar invisible.      Lo mejor es practicar los dos métodos.        
Esto le enseña a valorar el cuerpo físico y muy posiblemente que en la próxima vida tenga pánico a la muerte.        

BORRACHO: La materia de deseos que debe ser expulsada hacia el exterior por la fuerza de repulsión, les mantiene apegados a los bares y sitios donde haya alcohol y, por lo tanto, sufren por no poder beber; se consuelan absorbiendo los gases del estómago y de la respiración de algunas personas.
Un borracho puede hacer licores en el mundo de deseos pero no le satisface porque no les causa el efecto del alcohol. Esto mismo le ocurre a cualquiera que tenga vicios.

ASESINO Y VÍCTIMA. El asesinado debería sufrir, como el suicida y el asesino que es condenado a muerte, porque el arquetipo vibra con intención de atraer materia física que no puede asimilar y retener. Pero en el caso del asesinado, gracias a  la intervención de otros seres, no sufre nada porque se encuentra como en un estado de coma.     
Si el asesino muriera antes de que el asesinado despierte de su estado de coma; éste irá -según la Ley de Atracción- junto a su víctima y, aunque su víctima esté inconsciente de ello, éste sufrirá por medio de un constante remordimiento de conciencia.
Las personas apegadas a los placeres y vicios o que llevan una vida salvaje haciendo mal a los demás endurecen su cuerpo vital hasta tal punto que se entreteje al cuerpo de deseos y no se produce la separación normal postmorten –en el cuerpo vital- Entonces se quedan en las regiones inferiores del mundo del deseo que compenetran las etéricas y vampirizan e influyen a todo aquel que pueden para hacerle caer en vicios o cometer delitos.
Otros acuden al espiritismo para hacerse pasar por Ángeles y santos; otros convencen para que hagan cosas inmorales; otros producen los efectos “poltergeist” gracias a la densidad del cuerpo vital. Influyen a todo aquel que puede actuar malvadamente en la sociedad y así puede estar hasta siglos pero tarde o temprano pasaran el purgatorio y pagarán el mal que han hecho porque está grabado en su cuerpo vital.
El cuerpo vital se endurece cuando hay muy malos pensamientos (odios, venganza, premeditación, etc.) ánimo y persistencia den dominar a otros, etc.
Cuando una persona se ve atraída a la Tierra por el materialismo, por su egoísmo o por los placeres, puede ser causa de un gran atraso. En este caso, los éteres superiores del cuerpo vital atraen al cuerpo de deseos a las regiones inferiores y pueden estar ahí durante muchos años o siglos. Entonces se crea el Cuerpo del Pecado –contrario al Cuerpo Alma- y cuando el Ego renace, adquiere un cuerpo de deseos igual al anterior y como consecuencia tendrá una vida con doble personalidad, el Ego querrá hacer el bien por un lado pero a la vez será tentado por el mal.

ESPÍRITUS APEGADOS A LA TIERRA: Cuando una persona se ve atraída a la Tierra por el materialismo, por su egoísmo o por los placeres puede ser causa de un gran atraso. En este caso, los éteres superiores del cuerpo vital atraen al cuerpo de deseos a las regiones inferiores y pueden estar ahí durante muchos años o siglos. Entonces se crea el Cuerpo del Pecado –contrario al Cuerpo Alma- y cuando el Ego renace, adquiere un cuerpo de deseos igual al anterior y como consecuencia tendrá una vida con doble personalidad, el Ego querrá hacer el bien por un lado pero a la vez será tentado por el mal.

APARICIONES: Los recién muertos que están en la parte etérica durante un tiempo y los que están en las regiones inferiores del purgatorio, les es más fácil envolverse en los dos éteres inferiores. Los que están a punto de pasar al Cielo y los que han pasado les cuesta mucho y lo pasan muy mal.
Se puede producir cuando una persona muere por asfixia, porque su cuerpo vital sale antes de que se rompa el cordón en el corazón, entonces atrae éteres químico y partículas de la atmósfera por medio de su intenso amor y esfuerzo de voluntad, y se puede aparecer ante cualquier persona por muy lejos que esté. Pero como el cordón de plata se rompe rápidamente, la visión dura muy poco.       
También puede ocurrir en otros casos, como por ejemplo: el moribundo; el que tiene un accidente o simplemente se da un golpe en la cabeza. Entonces el Ego extrae casi todos los éteres del cuerpo vital y deja el cuerpo físico en un estado de trance durante unos minutos.
Hay casos en que los sentimientos intensos y persistentes así como los deseos de ver al difunto que ha muerto no hace mucho, hace que éste se vea atraído y se despierte en él el deseo de manifestarse. Algunas veces lo consiguen por medio de la atracción de éteres y gas del cuerpo de algún amigo “sensitivo” o desarrollado hasta cierto punto.
Los muertos sólo pueden materializarse a través de los éteres del cuerpo vital de un médium, en los que se envuelven para atraer substancias físicas.

FOTOGRAFÍAS: Hay veces que se puede fotografiar a personas fallecidas porque se recubren de éter químico. En otros casos se ha podido fotografiar a personas que estaban fuera de su cuerpo y delante de una cámara.       
En los casos en que entierran rápidamente a un muerto y si coincide con la Luna llena, se puede ver el cuerpo etérico en la misma noche del entierro; a partir de ahí se va sutilizando y descomponiendo.      
También existen fotos del cuerpo vital cuando es extraído del médium por el espíritu materializador; esto es cuando lo extraen del bazo –lado izquierdo- en forma de nube.

CÓMO EVITAR EL PURGATORIO: Cuando por medio de la oración, el servicio o el arrepentimiento obtenemos el perdón de quienes hemos hecho daño, purificamos el cuerpo vital donde están grabadas las imágenes.
Por otro lado, si olvidamos y perdonamos a todo aquel que nos ha hecho mal y sus obras sobre nosotros, ocurre lo mismo; y si, a la vez, creamos buenos sentimientos hacia esas personas estamos fortaleciendo espiritualmente el cuerpo vital para así vencer al cuerpo de deseos. Se trata de elevar la vibración y purificar la materia del cuerpo de deseos para que no nos marchemos con las mismas tendencias que trajimos.
El ejercicio de retrospección que enseña la Fraternidad Rosacruz es el más adecuado cuando lo hacemos bien.

¿QUÉ OCURRE EN EL PURGATORIO?  Cuanto más se apega una persona al mundo físico, más sufre en el Purgatorio. Lo ideal es que cuando pasemos al Purgatorio: 1º. Cuando pasamos allí no tengamos intereses en la tierra; 2º. Que cuando veamos las imágenes seamos humildes y reconozcamos nuestros pecados, olvidándonos de todo y sin buscar excusas; 3º. No nos dejemos llevar por los malos sentimientos que puedan surgir en ese momento. De esta forma es menos doloroso y más corto, lo que nos permite elevarnos antes al Cielo.
            En el purgatorio vemos por 2ª vez la película, pero no lo hacemos como espectadores, sino sintiendo el sufrimiento hasta que, por fin, no quede nada más que el sentimiento de hacer el bien y el compromiso de no volver a caer en el mal.
            Según sea de clara la grabación, mejor será la comprensión de los errores de su vida; según se va sufriendo, se va borrando el sentimiento del átomo simiente. Las experiencias se olvidarán pero el sentimiento subsistirá.
En el Purgatorio actúa la fuerza centrífuga que expulsa la materia inferior del cuerpo de deseos, y en el cielo actúa la fuerza centrípeta que atrae el bien para que quede como conciencia. En el Mundo del Deseo se abandona el cuerpo de deseos y, después y antes de entrar en el 3º Cielo, se deshace también del cuerpo mental y ahí se fortifica para un nuevo renacimiento.
            La ley de Causa y Efecto rige en los 3 mundos donde estamos evolucionando y tiene que ver con nuestro desarrollo físico, moral y mental. Ella restablece el equilibrio en todas las cosas y acciones del hombre de una forma impersonal. El sufrimiento por el mal que hemos hecho lo pagamos en el purgatorio, pero lo relacionado con la amistad, el amor y el servicio al prójimo lo tenemos que afrontar en vidas futuras a través de nuestras relaciones.
            Aquí es donde la ley de consecuencia actúa impersonalmente restableciendo el equilibrio, esta ley corrige las debilidades y vicios y purga al hombre de sus deseos inferiores que obstaculizan su desarrollo.
Una de las cosas más impactantes es cuando comenzamos a vivir los hechos de la vida pasada, entonces se siente una especie de crecimiento gigantesco y, a la vez, un sentimiento de estar hecho trozos. Esto ocurre cuando las facultades perceptivas reciben las impresiones desde todas las partes del mundo donde se han producido los hechos con las personas implicadas; es algo así como una parte  de la persona estuviera en cada sitio donde estuvo en la tierra.
El objetivo del purgatorio es borrar los malos hábitos para imposibilitar su gratificación, y esto se consigue sufriendo el mal que se hizo para así aprender a actuar honesta y benevolentemente. En ese estado se purga el hombre de sus deseos inferiores, pasiones y vicios que obstruyen su desarrollo; es necesario deshacernos de todo el mal que tenemos grabado en nuestro cuerpo de deseos. Para deshacernos de él debemos sentir todo el mal y el sufrimiento que hicimos a los demás, para así aprender del  dolor que les causamos. Mientras no hagamos esto no podremos subir al cielo.
Como vemos, no existe recompensa ni castigo, todo es el resultado de esta ley, por lo tanto, el infierno y el purgatorio lo creamos nosotros mismos con nuestros propios hábitos. Si el hombre ha hecho sufrir, sufrirá en el purgatorio pero si se ha arrepentido y dominado sus vicios y malos hábitos, evitará mucho sufrimiento.
El purgatorio no es un castigo en realidad, sino todo lo contrario, si no fuera por él no naceríamos “inocentes”. Sin embargo, sí nacemos con la tendencia de hacer mal para que, cuando se presente la tentación, tengamos la oportunidad de superarla como es nuestro deber.
La estancia en el purgatorio suele ser de un tercio de la vida en la Tierra y esto es así porque, al no tener cuerpo físico no amortigua el dolor y se siente tres veces más intensamente. Aquí también se sufre la ansiedad de no poder satisfacer los apetitos y deseos animales y pasionales que aún tenemos –alcohol, tabaco, drogas, etc.-
Lo ideal es fortalecer la voluntad para controlar la mente y después razonar ante los deseos para no ser dominados por ellos. Si arrancamos de nuestro conocimiento (por medio de no practicarlo ni pensar en ello), estos malos hábitos, morirán de inanición y nos olvidaremos de ellos. Si pensamos en ellos atraeremos elementales que estimularán esos apetitos en nuestro cuerpo de deseos.
El sufrimiento en el purgatorio es por temporadas lo mismo que hacemos el mal a veces, el motivo es porque si lo sufriéramos todo seguido, no habría intervalo entre el sufrimiento por una causa y el sufrimiento por otra, su efecto se perdería.
            Cuando, en el Purgatorio, vemos una escena donde hemos hecho mal a otros, sentimos que nos convertimos en la víctima por un momento, a la vez, la fuerza centrífuga de repulsión nos hace sentir el sufrimiento mientras esa materia imagen del cuerpo de deseos es arrancada. De esta forma la materia de deseos queda limpia.
            Como vemos, no existe recompensa ni castigo, todo es el resultado de esta ley, por lo tanto, el infierno y el purgatorio lo creamos nosotros mismos con nuestros propios hábitos. Si el hombre ha hecho sufrir, sufrirá en el purgatorio pero si se ha arrepentido y dominado sus vicios y malos hábitos, evitará mucho sufrimiento.
            Las personas que han corregido sus defectos y restituyen de alguna manera el daño, o se arrepienten de corazón, borran el mal del átomo simiente y no necesitarán purgarlo.
             El fin es llegar cuanto antes al cielo, pero hasta que no purguemos y nos despojemos de nuestros deseos, pasiones, etc. no podremos ascender.
            El que hace el ejercicio de retrospección apenas estará tiempo en el Purgatorio y en el Primer Cielo porque lo ha asimilado todos los días de su vida. Entonces se dedicará al servicio de la humanidad en el más allá pudiéndose quedar en las regiones inferiores del mundo del deseo durante varios años sin que para él represente el Purgatorio.
Hay otras personas que van directamente al 2º Cielo porque su trabajo individual y con el prójimo ha sido muy grande, entonces también se les permite llevar a cabo determinados trabajos e investigaciones que le elevarán a la categoría de Auxiliar de la humanidad en una vida futura.

¿CUÁL ES EL OBJETIVO PRINCIPAL? Borrar los malos hábitos haciendo imposible su gratificación.  Aprender a obrar de manera benévola y honesta y hacer que nos inclinemos hacia las virtudes espirituales y la compasión; para ello tenemos la voz de la conciencia que no deja de hablarnos.
            Cuando por el sufrimiento aprendemos la lección, en el próximo renacimiento nacemos libres de malos hábitos, pero las tendencias subsisten porque deben tentarnos para fortalecernos en nuestro propio dominio.
El avaro se libera según comprende que no le sirve de nada apegarse a las riquezas.  El alcohólico sufre (porque no puede beber) hasta que el deseo de beber muera por no ser satisfecho.

POR QUÉ MUEREN LOS NIÑOS:  Por haber muerto en su vida anterior de forma violenta –guerras, accidentes, catástrofes, incendios, cremaciones, manipulaciones del cuerpo, etc.- y no poder concentrarse en el panorama, entonces apenas se saca provecho de las pocas experiencias grabadas.
            Si no hay grabación de la vida no se puede sacar provecho de las experiencias y, por tanto, no habrá desarrollo moral, espiritual, mental, ni nada.
            Cuando la grabación es molestada por operaciones, o porque la muerte ha sido de tal manera que el Ego no se puede concentrar en ella, en la próxima vida tendrá un carácter débil, con poca voluntad e iniciativa hasta el punto de dejarse llevar por las circunstancias y las personas que le rodean; esto es debido a que no sufre el dolor intensamente en el Purgatorio y eso también repercute en que la voz de la conciencia no se dejará oír tan fuerte.
            Un Ego renace en determinada familia donde va a obtener el ambiente y educación necesaria para hacer el progreso adecuado según sus deudas y destino maduro.      Si por cualquier motivo esa familia cambia su forma de vida de modo que el Ego ya no pueda cumplir sus previsiones, éste morirá para renacer en otra familia, o incluso en la misma al cabo de unos años si ésta volviera a su normal forma de vida.  
            Otras veces es por un karma maduro del matrimonio, porque lo rechazaron o abandonaron en otra vida, porque fueron unos irresponsables, etc.        
            Como recompensa y para que no tenga que repetir las experiencias otra vez, hay que grabar de alguna manera esas lecciones en el cuerpo de deseos, lo que se consigue haciendo que renazca y que muera otra vez siendo niño para pasar al Primer Cielo directamente. Después renacerá como cualquier otro individuo con su cuerpo de deseos y mente anteriores antes de 20 años –se dan casos en que recuerdan su última vida-
            Hay que tener en cuenta que hasta los 14 años no se forma el cuerpo de deseos en los  niños, por eso, en este caso, como este cuerpo no ha nacido y por lo tanto tampoco ha muerto, no pasa por el Purgatorio. Sin embargo, sí conserva potencialmente el cuerpo de deseos y la mente hasta el nuevo nacimiento, y por eso asciende al Primer Cielo directamente para aprender lo que necesita.
            En los casos de llanto, el Ego renace normalmente en la misma familia que le perjudicó. Las lecciones son dadas muchas veces por familiares fallecidos y tratan sobre los efectos de los sentimientos y emociones positivos y negativos. De esta forma renace con un crecimiento moral más elevado del que hubiera obtenido por sí mismo.

REGIÓN FRONTERIZA: Las personas materialistas y las que se concentraron tanto en sus negocios que no atendieron a su desarrollo espiritual, van a la 4ª región porque, ni son tan malos como para ir al purgatorio, ni tan buenos como para ir al Cielo directamente.
            Aunque un rico dé mucho dinero para buenas obras, si no se da a sí mismo no adquiere desarrollo interno. Allí sigue interesado en el aspecto material y, aunque no sufre, su vida es una monotonía hasta que cambie.
Los que no creen en la vida del más allá sufren mucho más esperando una posible aniquilación.

¿CÓMO ES EL CIELO? Lo primero que debemos tener en cuenta es que nadie recibe más felicidad de la que sembró en la Tierra.
Es un lugar lleno de alegría y felicidad donde no existe el mal, es un lugar de reposo donde asimilamos todo el bien y realizamos todos nuestros bellos ideales.
Cuando más dura ha sido la vida más intenso es el descanso; es la tierra prometida para cada uno de nosotros.
En el Cielo es donde obtenemos todas las aspiraciones e inspiraciones necesarias para la próxima vida –el pintor, músico, escultor, en realidad aprenden-

EL PRIMER CIELO:  Lo mismo que en el Purgatorio existe el infierno y el diablo que han creado los humanos con su imaginación y sus pensamientos, así en el Cielo encontramos imágenes de santos, de Jesús, de Papá Noel, etc.
Aquí volvemos a ver el panorama de la vida pero ya libre de lo negativo y por lo tanto del carácter que teníamos. Aquí asumimos solamente  los sentimientos buenos, sentimos la alegría y la gratitud que causamos y recibimos en la pasada vida.
Incorporamos las experiencias del purgatorio en el átomo simiente para que en la próxima vida actúen como impulso para el bien y repulsión para el mal.
Nuestra dicha en el cielo depende de la felicidad que hayamos causado a los demás y del valor que hayamos dado al bien que nos hayan hecho ellos.
            Los motivos de felicidad pueden ser muchos,  a veces un saludo cariñoso vale más que un donativo material que nos sobre. Lo mejor es hacer todo de manera altruista y de corazón.
            Aquí están los niños que han muerto antes de los 14 años, suelen estar con familiares o amigos que les cuidan. Aquí se les reúne en clases según su desarrollo y temperamento para que aprendan las lecciones que necesitan sobre los sentimientos, deseos y emociones que necesitan y que perdieron en su última vida. Aquí imprimen muy bien  las lecciones – del bien y el mal- sobre el sensitivo cuerpo de deseos del niño.
            Se llama la “Tierra de vacaciones” porque todo lo que hacemos es bueno y nos hace felices –hemos olvidado el mal- porque está basado en sentimientos elevados.
            Aquí no existen los idiomas porque cada pensamiento es una forma definida que emite cierto tono que muestra el sentido correcto de lo que significa.
            Normalmente sólo se ve la cabeza.

POR ÚLTIMO: Extraemos la quintaesencia de las experiencias de la vida pasada y también las grabamos en el átomo simiente para que forme parte de la conciencia, entonces abandonamos el cuerpo de deseos y nos llevamos las fuerzas que servirán como núcleo para los futuros cuerpos.
El cascarón astral puede ser utilizado por algunos espíritus.

¿QUÉ OCURRE EN EL 2º CIELO? Cuando se va a pasar al 2º. Cielo, grabamos en el cuerpo mental los elevados sentimientos, deseos e ideales para abandonar entonces el cuerpo de deseos y quedarnos solamente con la mente y con los átomos simiente de los cuerpos abandonados. Estos servirán como base para formar en el nuevo nacimiento: el cuerpo vital, la mente y el medio ambiente de la futura vida
Sin embargo, entramos con las facultades mentales despiertas. Lo mismo que hay una pausa en estado de inconsciencia entre el mundo físico y el de deseos, también la hay entre el mundo de deseos y mental, con la diferencia de que en este caso somos conscientes.
Aquí ya no se recuerda la experiencia, ya no hay hombre malo o bueno, materialista o espiritual, todo se ha desvanecido y sólo queda el sentimiento de estar en un gran silencio, de ser divino por naturaleza y de ser parte del Espíritu Universal.
Es algo así como cuando después de una noche terrible despertamos y sentimos un gran alivio al ver y creer que todo ha sido un sueño irreal. Entonces nos encontramos en un gran descanso, en la más completa seguridad, en el hogar del Espíritu.
            Aquí no piensa ni sus facultades están vivas, parece como si todo se desvaneciera y hay una gran paz. Es como el despertar de  una pesadilla con un gran sentimiento de alivio y sosiego.
El hombre siente que Es y que está en el Gran siempre, no tiene miedo porque siente una paz inmensa y un amor incomprensible.
El 2º. Cielo es el hogar del Ego, donde permanece siglos asimilando y preparando las condiciones terrestres de la próxima vida según sus necesidades y de tal forma que pueda trabajar lo adquirido.
Aquí se modelan los arquetipos del planeta y en particular de donde vamos a renacer, incluyendo su flora y su fauna. Aquí aprendemos y colaboramos en la construcción de otros cuerpos siempre con la ayuda de las Jerarquías superiores y de los espíritus de la naturaleza a quienes nosotros dirigimos conscientemente. El destino del ser humano es llegar a ser creador y maestro en el manejo de la materia física.
Cada uno tiene el cuerpo que es capaz de construir y dirigir, a la vez, cuando renacemos en él, observamos cuáles son sus fallos para así corregirlos.
Aquí percibe la música de los planetas, aquella que da la nota clave a su arquetipo de cada vida lo mismo que con todas las formas del mundo físico
Este es el mundo del sonido y este sonido es el que construye todas las formas físicas (el arco y el violín o las murallas de Jericó)
El arquetipo pone en una vibración armónica los átomos de nuestro cuerpo físico con el átomo simiente del corazón, el que, como un diapasón, da el tono.
Aquí, normalmente, ya no reconocemos a las personas porque ya no tienen forma, y si la tienen, es solamente la cabeza.

            ¿QUÉ OCURRE EN EL 3º CIELO?  Después de asimilar el fruto de la vida, de colaborar en la construcción de los arquetipos que transformarán el planeta, de ayudar a otros en la formación de sus cuerpos, y de disolver la mente en beneficio del Triple Espíritu, el Espíritu asciende al Tercer Cielo donde se fortalece gracias a la esencia espiritual, para renacer a una nueva vida.
            Aquí llegamos sin cuerpos y con los átomos simiente, pero normalmente no somos conscientes porque no estamos armonizados con esas vibraciones tan elevadas. Normalmente flotamos como en una especie de baño para obtener las fuerzas espirituales necesarias y fortalecernos hasta la próxima inmersión en la materia.
Entonces y gracias a su fortalecimiento interno, siente el deseo de adquirir nuevas experiencias y para ello se le presentan varios panoramas de lo que van a  ser los hechos principales de su nueva vida donde él añadirá los detalles libremente.
Así, cada persona puede escoger una vida dura, pero puede escoger entre vivirla limpiamente o caer en el materialismo y toda clase de vicios. También hay otras limitaciones impuestas que proceden de otras vidas.
Es como coger un tren a determinado destino, una vez partimos no nos queda más remedio que llegar al final, sin embargo, somos libres de actuar y de hacer frente a lo que nos traiga la Ley de Consecuencia.
El nacimiento se muestra desde el nacimiento a la muerte para que veamos como ciertas causas traen consigo determinados efectos – al contrario que en el estado post-morten.
Cuando ocurre esto ponemos en vibración el átomo simiente que estaba en estado latente y así atraemos materia para los futuros cuerpos, luego descendemos con nuestras tendencias “buenas y malas” hacia un nuevo renacimiento.
            Todo está planeado para beneficiarnos de una manera justa y para darnos mayores oportunidades de desarrollo.

¿CÓMO RENACEMOS?  Antes de comenzar a descender, el Triple Espíritu sólo tiene las fuerzas de los 4 átomos simiente de sus cuerpos anteriores, menos el mal que ha sido expurgado, más la quintaesencia del bien que ha incorporado al átomo simiente.
            En su descenso va atrayendo materia de las diferentes regiones del mundo del pensamiento por donde desciende según su afinidad con el átomo simiente, formando esta materia mental una imagen similar a una campana.
            Esta atracción de la materia de los diferentes mundos está basada en el karma individual. Las leyes divinas hacen que el hombre vuelva al mundo para beneficio de sí mismo y de los demás con sus tesoros adquiridos, en vez de permitir que se estropeen en el cielo.
Después se despiertan las fuerzas del átomo simiente del cuerpo de deseos, los que también toman la forma mencionada pero por dentro.
Una vez que los átomos simiente despertados en los mundos del Pensamiento y de Deseos han atraído el material necesario para sus futuros cuerpos, se pone en actividad el átomo del cuerpo vital para atraer también la materia que  será utilizada por los Ángeles Archiveros para su construcción. Ellos ordenan el éter reflector de tal forma que puedan gravarse en él las imágenes de la futura vida.
El cuerpo vital lo construyen los habitantes del mundo celeste con la ayuda de los elementales y espíritus de la naturaleza que están bajo la dirección de los Ángeles, pero el Ego mismo incorpora el resultado o esencia del desarrollo adquirido en sus anteriores cuerpos vitales, más un trabajo que le permitirá crear causas nuevas que mostrarán su libre albedrío.
El átomo simiente del cuerpo físico es el que determina la cantidad y calidad de la materia física  y en él está la quintaesencia de los cuerpos físicos usados por el Ego. El átomo del cuerpo físico es la base para el medio ambiente de la futura vida.
            El átomo simiente del cuerpo vital es la base de la cualidad del cuerpo vital y del rayo y energías que circularán por él.
            El átomo simiente del cuerpo de deseos da la nota clave para que nos volvamos a relacionar con personas del pasado por medio de los sentimientos, deseos y emociones.
El átomo simiente mental es la base que indicará la calidad de la futura mente y, por consiguiente, de sus limitaciones.
La mayoría de la humanidad no es consciente de la construcción de sus cuerpos, tenemos más medios con el cuerpo de deseos, menos con el vital y menos aún con el físico, pero sí los suficiente en este último como para diferenciar nuestra individualidad de lo que heredamos de nuestros poderes.
La evolución se consigue también gracias al libre albedrío que genera la posibilidad de desarrollar la voluntad y la razón, esto hace que siempre tengamos la opción de elegir entre dos caminos que nos lleva a la involución o a la evolución.
El molde etérico se pone en la matriz de la madre, y el átomo simiente del cuerpo físico en la cabeza del espermatozoide que fecundará el óvulo, si no fuera así no se explicaría, puesto que los componentes químicos son siempre los mismos en las personas.
Ese átomo no lleva imágenes del pasado, pero sí lleva los sentimientos que nos hablarán en forma de conciencia para que no volvamos a caer ante las tentaciones que nos vendrán necesariamente para fortalecernos (un borracho en el pasado tendrá tentaciones)
Los Ángeles del Destino construyen el nuevo cuerpo vital y eligen el ambiente pero el Ego imprime en el átomo simiente la quintaesencia de sus antiguos cuerpos vitales.
Desde el momento de la elección de los padres y la colocación del molde etérico y el átomo simiente, el Ego está unido a la madre. Cuando se ha producido la fecundación, el Ego se sale fuera del cuerpo de la madre con su cuerpo de deseos y su mente durante unos 21 días, haciéndose cargo del cuerpo infantil del niño el cuerpo de deseos de la madre. Después se introduce el Ego para empezar a formar su futuro cuerpo, quedando éste aprisionado al cerrarse la campana por abajo.
Entonces es cuando ve el panorama de su futura vida, que está grabada en el éter reflector, para darle las tendencias requeridas para eliminar sus karmas maduros. Este momento es muy duro y los padres deben tener mucho amor a ese niño.
El feto se despierta cuando los cordones de deseos y físico se unen con el átomo simiente del cuerpo vital en el plexo solar.
El Ego es llevado al ambiente más favorable para él de tal manera que pueda evolucionar más y pueda quitarse deudas del destino cuanto antes (familia, religión, cultura, etc.)
Nosotros somos libres para elegir una vida pero una vez que lo hacemos no nos podemos echar atrás,  si lo hacemos, los Ángeles nos inducirán a que lo cumplamos.
Normalmente nos dan a elegir entre varios destinos, pero cuando nos comprometemos ante determinadas deudas o hechos, los Ángeles vigilan para que le hagamos frente cerrándonos otros caminos si intentamos eludirlo – ejemplo: un disparo-
Podemos cambiar muchos aspectos de la vida, pero toda causa tendrá su efecto y algunos de ellos nos limitarán. Por tanto, el hombre se libera de la Ley de Consecuencia cuando obtiene el dominio de sí mismo –de sus cuerpos- y los utiliza para colaborar con las leyes divinas.
 Nosotros hemos escogido la vida basándonos en las experiencias pasadas, las limitaciones que traemos son el efecto del pasado, por lo tanto, nosotros somos los causantes de nuestro sufrimiento y de nuestra felicidad, y según nos pongamos en armonía con las Leyes Divina, mejor será nuestro destino.
Renacemos en el momento oportuno, cuando las influencias de las estrellas están en armonía con el destino del Ego.

HERENCIA: El Ego no hereda nada de su desarrollo anímico respecto a los padres, sin embargo sí se ve obligado a utilizar los materiales procedentes de los cuerpos de los padres –ejemplo: Un músico puede heredar el material para hacer unos dedos largos o el material para formar un oído fino- Aunque el trabajo de construcción del cuerpo es casi nulo, sí nos permiten hacer lo imprescindible para que seamos una expresión individual separada de los padres.

ACTIVIDAD DE LOS CUERPOS RECIÉN NACIDOS: Después del nacimiento del cuerpo físico, todos los cuerpos están compenetrados y presentes pero sus facultades no están activas. El polo positivo del éter químico, que tiene relación con la asimilación es casi nula, haciendo esta función el cuerpo vital planetario que actúa como matriz del cuerpo vital. La facultad de la propagación y fecundación del poco positivo del éter de Vida, también está latente. La circulación de la sangre y el calor del cuerpo relacionado con el polo positivo del éter luminoso, también está latente y depende del cuerpo macrocósmico.
            Los polos negativos sí están activos: la excreción de sólidos por medio del éter químico; la excreción de líquidos por el éter vital; la percepción sensorial del éter luminoso –es todo ojos y oídos- y la clarividencia del éter reflector.
            Respecto al cuerpo de deseos que nace a los 14 años, ocurre lo mismo, el dolor físico está en cierto modo presente, mientras que las emociones casi no existen.
            Por otro lado, la mente está casi inactiva. Cada vehículo va madurando por medio de su matriz macrocósmica hasta su nacimiento.

CUERPO VITAL: Nace a los 7 años y crece hasta los 14 mientras el cuerpo de deseos se va formando, si no fuera por el cuerpo de deseos se haría muy alto, pero este cuerpo le frena con sus pasiones y deseos.
CUERPO DE DESEOS: Nace a los 14 años y crece hasta los 21. Este cuerpo despierta la atracción sexual y los deseos, le sale vello en el cuerpo, le cambia la voz, etc. La fuerza que no se utiliza para el crecimiento se utiliza para poder procrear.
CUERPO MENTAL: Nace a los 21 años y comienza a desarrollar las posibilidades latentes haciéndose capaz de crear pensamientos originales, a esta edad es cuando el Ego toma posesión de todos sus vehículos y puede obtener cierto control sobre sus cuerpos. A partir de los 21 años el ego se hace cargo de sus vehículos.

¿POR QUÉ RENACEMOS? Para experimentar. Si una persona trabaja con una herramienta peligrosa y no pone interés y cuidado, puede tener graves consecuencias, pero ese dolor será el que la haga más responsable y cauto. Si no existiera el dolor ante las imprudencias perderíamos el cuerpo físico en poco tiempo sin darnos cuenta.
Por tanto, cuando cometemos errores y tomamos conciencia gracias al dolor que sentimos, lo grabamos en la conciencia para nuestro futuro desarrollo. A la vez desarrollamos la voluntad y la mente, las que utilizaremos para ser mejores y para demostrar que hemos aprendido la lección.
Sin embargo, podemos evolucionar gracias a los problemas y sufrimientos de los demás. Si no fuera así ¿para qué sirve la lucha y el esfuerzo de la vida?
ESTOS SON ALGUNOS DE LOS MOTIVOS:
1º Por que sin la experiencia no se adquiere nada, no se evoluciona.       
2º Porque gracias a la experiencia desarrollamos la voluntad, la mente, el dominio del mundo material y espiritualizamos el carácter.     
3º Porque no podemos estar siempre en los mundos invisibles, no evolucionaríamos.    
4º Los cuerpos se hacen rígidos y llega un momento en que no nos sirven.    
5º Porque no se construye algo tan maravilloso como la tierra y el sistema solar para un solo día de clase.     
6º Lo mismo que no meten en la cabeza del estudiante en un día el conocimiento de un curso, así, en una sola vida no le es posible al espíritu asimilar la sabiduría de todo un ciclo de perfección.     
7º La vida física y el renacimiento tiene como fin enseñarnos a pensar correctamente para que seamos perfectos creadores y podamos ayudar a otros.
8º. Porque el propósito de la vida no es la felicidad sino la experiencia.
9º. Porque las tristezas y el dolor son nuestros maestros.
10º. Porque tenemos que desarrollar los poderes del Espíritu.
11º. Porque tenemos que volver para continuar con nuestro trabajo en el mismo sitio donde lo dejamos (como en la escuela y cada noche)
12º. Porque no sólo aprendemos de nosotros, sino que también lo hacemos de los demás
13º. Porque si no volviéramos a la Tierra, ¿Qué utilidad tendría la vida? ¿Para qué luchar?  ¿Por qué una vida de felicidad en un cielo eterno debería ser la recompensa de una buena vida?  ¿Qué beneficio podría producir una buena vida en un cielo donde todo es mundo es ya feliz?

¿POR QUÉ NO RECORDAMOS LA VIDA PASADA? No recordamos las vidas pasadas como no recordamos qué ejercicios y trabajos hacíamos en la infancia para aprender a escribir. Igual sucede con la vida, no recordamos las vidas pasadas, pero nacemos con una serie de facultades que demuestran que las hemos adquirido alguna vez y en alguna parte.
Todo el mal que hemos hecho lo tenemos que sufrir para aprender la lección de nuestros errores, si conociéramos lo hechos de las vidas pasadas, no sólo tendríamos remordimientos de conciencia, sino que además, sufriríamos mucho cuando viéramos como nos vienen los efectos.      
Según vinieran los sufrimientos nos afectarían de tal forma que nos faltaría la tranquilidad y la fortaleza suficiente para afrontar el karma y así adquirir nuevas cualidades espirituales.     
El cerebro no es el mismo.       Han pasado 1000 años.      
¿Cómo actuaríamos o qué pensaríamos si supiéramos que nuestra esposa, hijo o padre fue nuestro mayor enemigo en la anterior vida?  ¿Cómo nos sentiríamos si supiéramos que nuestro jefe nos hizo una gran maldad en otra vida?
El hombre no conocerá sus vidas hasta que no esté muy espiritualizado y venza al “Guardián del Umbral” que nos prohíbe el paso consciente a los mundos invisibles.

 CADA CUANTO TIEMPO RENACEMOS: Hay que saber que renacemos cada aproximadamente mil años por las siguientes razones:
1ª. Porque es conveniente experimentar dos veces en cada signo para aprovechar los cambios.
2ª. Porque lo hacemos en dos sexos para que las experiencias sean muy diferentes.
3ª. Porque tenemos que experimentar en los cambios que hemos hecho en los arquetipos.
5ª. Porque es el tiempo que necesitamos aproximadamente según el desarrollo adquirido.
6º. Se renace cada 1000 años para aprovechar mejor las experiencias porque.
Según el desarrollo, un espíritu puede estar 1000 años en los mundos invisibles o bien puede renacer en pocos siglos, como en el caso de los probacionistas que se dedican a servir y, por lo tanto, se les da más oportunidades de desarrollo.

LIMITACIÓN DE LA VIDA. Se limita porque forma su arquetipo en el 2º Cielo, con la suficiente fuerza o vida como para que vibre hasta los años que se calcula que el Ego debe vivir en la Tierra afrontando y cumpliendo su compromiso.       
El destino está basado en las anteriores vidas y se prepara de tal forma por las Jerarquías, que el Ego afrontará ciertos Karmas maduros, tendrá nuevas oportunidades de desarrollo y desarrollará nuevas tendencias.    
Lo lógico es que se viva lo predeterminado para así cumplir con lo comprometido pero a veces, el individuo se desvía del sendero de desarrollo y termina dominado por el mal de tal manera que no tiene salida. Entonces las Jerarquías destruyen el arquetipo y acaban con la vida.       
Por consiguiente podemos decir que, en general, acortamos la vida, y sólo en casos de vivir la vida con gran provecho y desarrollo espiritual es cuando muy pocos tienen la posibilidad de alargarla.

¿HAY MÁS SERES EN ESE MUNDO?  
1º. Ángeles, Arcángeles, Señores de la Mente, Señores de la Forma.
2º. Todos nosotros mientras dormimos.
3º. Algunos vivos conscientes.
4º. Probacionistas, discípulos, etc de las Escuelas de Misterios.
5º. Los muertos.
6º. Magos negros poderosos.
7º. Cascarones astrales que pueden ser utilizados.
8º. Imágenes que incluso podemos ver aquí –persona que advierte de un peligro- pero que es un elemental que cumple una orden de un humano consciente o no de haberla dado.
9º. El suicida.
10º. El asesinado.
11º. Los cuerpos astrales de los animales –duran bastante menos que los nuestros-
12º. 12º. Elementales que habitan las formas de pensamiento y otros creados por el hombre.
13º. Egrégores.


CIRUJANOS: No sufren porque operan para ayudar a la humanidad, pero los que lo hacen con otras intenciones y sin escrúpulos, sufrirán intensamente. En el caso de los animales que matan, sí reciben las vibraciones de la agonía y las torturas. Entre un sufrimiento y otro en el purgatorio, pueden bajar al mundo físico

Francisco Nieto

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martes, 15 de marzo de 2016

El significado Cósmico de la Pascua.


EL SIGNIFICADO CÓSMICO DE LA PASCUA
Recogido de cartas a los estudiantes de Max Heindel (Abril de 1.915)

Otra vez ha llegado la Tierra al Equinoccio Primaveral en su movimiento anual alrededor del Sol, y estamos en la Pascua de Resurrección.  Así el gran drama mundial pasa por la escena año, tras año, como una lucha eterna entre la vida y la muerte, en la eterna continuación de los ciclos.
Parecidamente ocurre con el Cristo Cósmico que vuelve su atención hacia nuestra insignificante Tierra, concentrando su conciencia en este planeta para que podamos tener la vida. Durante los meses  de invierno soporta agonías de tortura, sufriendo, afanándose y esperando el día de la liberación, que le llega en los días en que la Iglesia ortodoxa conoce como la Semana Santa.  Pero nos damos cuenta, según las enseñanzas místicas, que esa semana no es más que la culminación o la cumbre de Su sufrimiento y que sale entonces de su prisión.  De modo que cuando el Sol cruza el Ecuador, Cristo colgado de la Cruz grita: ¡Consummatum est! ¡Todo se ha consumado!  Es decir Su trabajo para aquel año ha sido cumplido.  No es un grito de agonía, sino uno de triunfo, una exclamación de gozo por la hora de Su liberación que ya ha llegado y que de nuevo le permite elevarse otro período, libre de nuestro planeta.
Hemos de experimentar, alegría, regocijo, gozo, en esa grande, gloriosa y triunfal hora, la hora de la liberación en que Cristo exclama: ¡Todo se ha consumado!  Pongamos nuestros corazones a tono con este grandioso acontecimiento cósmico, regocijémonos con Cristo, nuestro Salvador, de que el término de Su sacrificio anual haya llegado una vez más y sintamos alegría desde lo más íntimo de nuestro ser, de que Él está cercano a su liberación y que la vida con que ha dotado ahora a nuestro planeta es suficiente para llevarnos hasta la próxima Navidad en que vuelva a este mundo para ayudarnos a sobrellevar y librarnos  de la pesada carga  con que nos hemos abrumado nosotros mismos.
Meditemos sobre el Gran Misterio de la Pascua.
Un abrazo fraterno.  Suyos en el servicio.
Que las Rosas florezcan en sus Cruces


Agradecemos a Asociación de Filosofía Rosacruz de Max Heindel 
- Barcelona - España.

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domingo, 13 de marzo de 2016

Apuntes sobre el Karma



APUNTES SOBRE EL KARMA

¿QUÉ ES KARMA? Karma es una oportunidad cíclica de vida; es la relación como resultado de la necesidad de expresar o crear; no es premio ni castigo y su meta es la perfección de todo lo existente y la espiritualización de la materia. Karma es también necesidad de manifestarse a través del renacimiento porque donde hay objetividad actúa la Ley de Consecuencia; gracias a Karma se produce la redención de la vida a través de la forma o materia.

LA LEY DEL KARMA. Como Cristo explicó y San Pablo predicó, el hombre recogerá lo que siempre; esta es la Ley de Causa y Efecto o de Acción y Retribución. Una Ley que afecta a todo el universo y a todas las Jerarquías que en él habitan porque gracias a ella (y en nuestro caso también al renacimiento) y a su justicia se acelera el desarrollo y se evoluciona. Esta ley nos hace comprender que nosotros somos los causantes de nuestro destino, bueno o malo, y, por tanto, somos el gobernante pero también el que aplica la justicia según sea nuestra propia manera de actuar. Están muy equivocados aquellos que entienden al destino como fruto del azar, de la casualidad, del fatalismo o de un Dios personal. Somos cada uno de nosotros los que vamos creando nuestro destino con cada causa creada momento a momento con cada uno de nuestros cuerpos (pensamiento, palabra y obra) Solo nosotros somos los responsables de las consecuencias que tengan nuestras actitudes ante la vida y ante los demás, por tanto, nos afectará principalmente a nosotros como causantes. Sin embargo, una de sus ayudas está en que nos muestra cómo nuestras aflicciones son el efecto de nuestras actitudes y errores para que no lo volvamos a repetir, o dicho de otro modo, nos muestra que cada uno de nosotros está capacitado para crearse su propio destino colaborando con las Leyes Divinas o retrasando su propia evolución.

Lo mismo que una enfermedad nos puede servir como instrumento regenerador para corregir determinada actitud causante de dicha enfermedad, como de hecho, normalmente ocurre, así mismo la Ley de Consecuencia tiene un aspecto purificador para corregir nuestra manera de utilizar nuestros cuerpos en cada vida, enseñándonos a través del dolor que no estamos colaborando con Dios ni con la naturaleza. La ignorancia de las leyes divinas y el egoísmo en todos sus aspectos son los más grandes enemigos en el desarrollo de la humanidad porque su práctica nos trae una respuesta negativa kármica, por ejemplo: Una persona dominada por la gula puede terminar afectando físicamente a su estómago y al organismo en diferentes aspectos, y si esa persona no se corrige puede llegar a tener cáncer, sobre todo si ya trae consigo algo de karma al respecto de otra vida. Por consiguiente, como el efecto de una causa solo puede ser neutralizado por el mismo causante, decimos que karma nos ayuda porque nos da la oportunidad de corregirnos a nosotros mismos y así poder evolucionar. Sabiendo que el cuerpo de deseos, de sentimientos y pasiones, es decir el gran tentador, es el que nos ha hecho caer en todo lo peor desde que obtuvimos la propia conciencia y el libre albedrío, deber ser un deber para nosotros desarrollar un carácter fuerte y positivo para actuar rectamente en pensamiento, palabra y obra.

Debemos ser conscientes de que estamos tomando decisiones en cada momento y de que cada decisión no solo tendrá el efecto correspondiente sino que, además, puede cambiar el rumbo de las cosas haciendo que tengamos que responder o actuar de otra manera y que tengamos que tomar nuevas decisiones. De aquí la necesidad y el deber de hacer un correcto uso de la voluntad y del discernimiento en nuestro libre albedrío. Lo mismo que cada día que pasa nos aleja más de la ignorancia y la inexperiencia de la infancia, cada decisión nos trae una enseñanza a través de su efecto, la cual nos puede acercar a la meta de nuestra vida y a la sabiduría o nos puede alejar de dicha meta al dejarnos dominar por el cuerpo de deseos. El que más discierne y el que mejor planifica con antelación lo que tiene que hacer cada día, auto programándose nada más despertarse para actuar correctamente, más se acerca al cumplimiento de su destino y más sabiduría obtendrá a lo largo de su vida.

Como la Ley de Causa y Efecto es un poder que está por encima de todas las cosas y que controla de forma justa e infalible las leyes que, de cualquier forma, produzcan efectos, está ley actúa durante la vida, después de la muerte y en cualquier renacimiento futuro. Esto es así porque, aunque el cuerpo físico muera, al no ser el verdadero yo creador de las causas, la ley actuará sobre ele Yo, el pensador y creador después de la muerte y, como consecuencia también de la vida pasada, sobre el destino futuro. Las causas no se pueden borrar del historial del Ego hasta que los efectos correspondientes las cambien e invaliden dentro de las Leyes de Dios o que ese mismo Ego las compense en la propia vida de forma adecuada. El fin es restablecer la armonía como efecto y esa intención persistirá incluso durante varias vidas si hiciera falta. Por tanto, el hombre crea las causas y la ley del Karma ajusta sus efectos de manera que el resultado esté en sintonía con la armonía del universo. El karma ayuda en el desarrollo y evolución de la humanidad ayudando a los buenos e introduciendo toda una serie de problemas y aflicciones en el destino de los malos para que rectifiquen, lo que también traerá consigo la recompensa o castigo después de la muerte. Solo la creación de nuevas causas (epigénesis) puede suplantar a esta ley pero, aún así, las nuevas causas de una vida tendrán su origen en el resultado de todos los anteriores renacimientos.

Si de verdad queremos colaborar con la Ley de Consecuencia para que nos ayude en nuestro propio desarrollo y, por el contrario, no nos afecte negativamente, deberíamos saber y discernir sobre lo siguiente:



1º.- Los karmas maduros (inevitables porque son deudas que debemos afrontar) han sido aceptados en el Mundo del Pensamiento con la conciencia como Ego y antes de descender para un nuevo renacimiento, por tanto no deberíamos de combatirlos ni rechazarlos.

2º.- Las deudas que no se consideran karmas maduros se pueden evitar siempre y cuando se rectifique en conciencia y se compense moral y físicamente el mal causado. 

3º.- Las causas cuyos efectos se producen en el momento y que enseñan la lección correspondiente, por ejemplo, pillar in fraganti al que comete un delito, o bien un accidente causado como efecto de la droga. 

4º.- Un defecto físico o mental puede tener su origen en una vida pasada por haber causado ese mal físico a otro o por el mal uso de la energía divina y creadora. 

5º.- Podemos sustituir una deuda o karma cuando por amor y altruismo nos sacrificamos por otros. 

6º.- Por medio del ejercicio de la retrospección podemos borrar muchos pecados para no sufrirlos en el purgatorio siempre que se haga correctamente y de corazón. 

7º.- De forma general, hay dos clases de karma en el destino de cada persona:

A: El que nos trae felicidad, prosperidad y oportunidades de progreso material y espiritual porque colaboramos con las Leyes Divinas en vidas pasadas.

B: El que nos trae impedimentos, aflicciones y mal estado social como efecto del mal que hicimos en nuestras actitudes en general y a determinadas personas en particular. El fin de este karma es enseñarnos toda una serie de lecciones que nos llevarán a elegir el bien como norma en la vida.

8º.- Como el origen del universo es Dios y Dios es amor y Sus leyes están basadas en el amor, la Ley de Consecuencia actúa con amor con la sola intención de despertar en nuestra conciencia el amor en todos sus aspectos. De ahí que se dijera “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, y es que en un universo de amor no puede existir el mal y, por tanto, debe ser transmutado.

9º.- Toda causa (pensamiento, palabra o acción) que no esté de acuerdo con las Leyes de Dios tendrá un efecto negativo sobre esa persona hasta que sus nuevas causas o transmutaciones estén en armonía con el Universo y no sean causantes de desequilibrios.

10º.- Lo mismo que la medicina estudia e investiga para descubrir el origen de la enfermedad, también el ser humano debe razonar más lo que hace como causas y no fijarse tanto en lo que le trae el destino como efecto o deudas de otras vidas.

11º.- Es aconsejable tener siempre presente que nuestras causas y decisiones afectan a todo lo que nos rodea incluyendo, en la mayoría de los casos, a las personas con las que tienen relación, por consiguiente, a mayor conocimiento y desarrollo mayor responsabilidad por nuestras causas; por eso está escrito: “Al que más se le dé más se le exigirá.”

12º.- Sabiendo que cada semilla o causa lleva consigo el fruto o efecto de la misma, deberíamos razonar más y pensar en los posibles efectos a corto y a largo plazo. Hacer las cosas de forma consciente, voluntaria y con buena intención trae felicidad y progreso.

13º.- Aunque no tengamos claro el sentido de nuestro destino y no comprendamos el porqué de nuestros problemas, no debemos desesperarnos; una vida es solo un día de otra vida que comprende toda nuestra evolución, por eso, cuando comprendemos cómo trabaja la Ley de Consecuencia lo vemos todo más claro y más lógico, lo que nos debería llevar a ser más previsores y a estar más en guardia.

14º.- También el Nuevo Testamento hace referencia a la Ley de Consecuencia cuando afirma: “Te he curado, pero no peques más no sea que te venga algo peor”; “El que a hierro mata a hierro muere”; “No juzguéis y no seréis juzgados”; “Con la misma medida que midáis se os medirá.”

Al hablar de karma hay que decir que en el destino de la humanidad no existe la suerte, la casualidad ni el accidente puesto que la Ley de Causa y Efecto se basa en que cada suceso tiene como causa u origen una acción del pasado. Aunque en cada vida tenemos la posibilidad de responder libremente ante las circunstancias y personas y aunque nos dan la posibilidad de crear nuevas causas que aceleren nuestro desarrollo, lo cierto es que su efecto se hará sentir en un futuro, sea en la misma vida o en otra. Como aún no recordamos las vidas pasadas ni sabemos cuál es nuestro destino, la mayoría de la humanidad piensa que los sucesos y circunstancias surgen de la casualidad o de la nada, sin embargo, el ocultista sabe que no es así. Lo mismo que está confundido el salvaje ignorante de las leyes físicas del universo al pensar que todo lo que sucede tiene como origen la casualidad o los milagros, así mismo ocurre respecto al común de la humanidad por no conocer la Ley de Consecuencia ni las que regulan el desarrollo respecto a la moral y a los pensamientos; algunos llaman a esto incluso buena o mala suerte. Cuando el salvaje comienza a conocer las leyes físicas piensa que todo lo que haga está controlado por esas leyes inmutables y comienza a resignarse ante ellas, pero tarde o temprano se da cuenta de que es libre dentro del mundo limitado donde actúa. Al final, cuando conoce cómo funcionan las leyes divinas, sabe en qué dirección trabajan, con qué fuerza actúan y colabora con ellas sintiéndose libre.

Cada no mucho tiempo se descubren nuevos hechos de las leyes físicas, el hombre adquiere cada vez más poder sobre la naturaleza como podemos observar cuando trabajan con el átomo o con los genes así como en otros aspectos y leyes que hasta no hace muchos años estaban ocultas. A medida que el hombre comprende estas leyes las utiliza como fuerzas con las cuales puede calcular, trabajar e incluso predecir hechos futuros; es decir, comprendiendo y manejándolas puede producir efectos. Así es que, podemos decir que el ignorante es esclavo de su destino y de las circunstancias, mientras que el sabio es libre y utiliza las leyes o energías según sea su voluntad.

Esto mismo ocurre respecto a las Leyes Divinas que rigen en los mundos ocultos y en el nuestro respecto al pensamiento, a la moral y a nuestros actos. Cuando más violamos las Leyes más nos limitamos a nosotros mismos para que, gracias a esas limitaciones, aprendamos a razonar pensando en tomar otro camino mejor. Cuando más conocemos las leyes más nos damos cuenta de que haciendo el bien colaboramos con ellas y tenemos más liberad, es más, el conocimiento de estas Leyes nos da fe, esperanza en un mundo mejor y confianza propia. El hombre es creador de su propio destino según utilice sus cuerpos, lo que a su vez dará origen a una respuesta en el mundo que corresponda. Así un mal pensamiento está regido por las leyes del Mundo del Pensamiento y nos traerá el efecto que ese pensamiento cause al mundo y a las personas que nos rodean. Y si a ese pensamiento va unido un deseo de hacer bien o mal, también entrarán en juego las leyes del Mundo del Deseo o astral; y si ese pensamiento y deseo unidos nos impulsan a la acción y cometemos un acto malévolo, en su momento, las leyes físicas también actuarán sobre nosotros; no sabremos cuando vendrán estos efectos pero podemos estar seguros de que vendrán. Por consiguiente, cada uno de nosotros es dueño y causante de su destino, sea como sea el presente como efecto de nuestro pasado.

La mente es creadora y poderosa, un pensamiento puede influir a otras personas según sea su naturaleza. Toda acción del hombre tiene su origen en su mente, lo mismo que todo lo que ha creado también ha sido gracias al pensamiento. Por esta razón se dice que así como el hombre piensa así es él, por consiguiente, si queremos comenzar a cambiar nuestro destino o karma debemos empezar por gobernar nuestra mente para que sus pensamientos sean creadores de bien. Controlando la mente podemos controlar los deseos y sentimientos y, como efecto, las acciones, pero además, sabiendo que esos cuerpos pertenecen a los mundos superiores, quien desea cambiar su carácter y, por tanto, su destino, debe saber que podrá hacerlo también después de la muerte. Las ideas y pensamientos de una vida serán las tendencias mentales para la próxima pero también serán la causa que lleve al hombre a la región del los mundos del pensamiento y del deseo que le corresponda. De alguna manera, las leyes hacen que los pensamientos y los deseos modelen al hombre después de la muerte y que sean la causa principal de su reconocimiento y del lugar donde la haga.

Sabemos que los pensamientos cumplen la misión encomendada cuando van dirigidas hacia alguien, pero también que son atraídos por otros que piensan en hechos de la misma naturaleza. Así es que, si un pensamiento de maldad creado por nosotros, crea un impulso de acción para que otra persona cometa un delito, estaremos unidos a esa persona por el karma y en un futuro nos relacionaremos para afrontar nuestra deuda. Si no fuera así, en algún momento tendremos algún problema o perjuicio imprevisto y, aunque como hombres no comprendamos porqué nos ocurre eso, nuestro Ego sí lo entenderá.

Karma también tiene en cuenta (además de los sentimientos, deseos y pensamientos) nuestros actos sean en la forma que sean, es decir, un mal hábito como efecto de repetir una mala acción; el mal uso de la energía vital como efecto de la función creadora, (sexo) de la palabra hablada (crítica, injurias, etc.); el mal ejemplo que damos; nuestra colaboración o no respecto a la sociedad; el cuidado y la responsabilidad de nuestro cuerpo físico; etc. De esta forma podemos ver cómo quien siembra dicha recoge felicidad en el mismo mundo donde lo hizo afectando en bien a los demás. Una persona puede crear de manera altruista una guardería para niños necesitados y otro puede hacer algo similar pero no pensando en los niños sino en obtener renombre, pues bien, los dos recibirán su recompensa física en una vida futura, sin embargo, el desarrollo de su carácter no tendrá la misma respuesta por parte de karma. Cada uno nace en la familia y posición económica y social que le corresponde según lo que hizo en el pasado y eso será una prueba e influirá de nuevo en su carácter y destino. Una persona puede disfrutar de lo material porque benefició a la sociedad en otra vida pero si su carácter no fue lo suficientemente noble tampoco será feliz en su riqueza. El que crea miseria recibe miseria pero si esa misma persona cambia su carácter, en la próxima vida será feliz en su miseria. De ahí la necesidad de dar importancia a la formación de un buen carácter. Un mal hecho sin mala intención no es lo mismo que cuando hay mala intención, así mismo karma tampoco considera similar al motivo que a la acción. Una mala acción tendrá un efecto perjudicial sobre la persona causante pero en sentido físico y hasta que el karma se agote, pero posiblemente sin que la persona haga nada por regenerarse; sin embargo, el motivo (los motivos) crea carácter bueno o malo y éste, a su vez, tendrá un efecto regenerador en el futuro y muy en particular después de la muerte.

El carácter, como resultado del karma acumulado, se puede cambiar de acuerdo a la voluntad y a la fuerza mental con que se ha creado, claro que unos lo transforman más fácilmente que otros. La persona que piensa reiteradamente en robar terminará robando, bien por su propio pensamiento o bien por el de otros que piensen como él, pero lo curioso es que lo hará impulsivamente porque es su carácter. En estos casos vemos como cambiar un mal hábito, o lo que es lo mismo, el carácter, es tan simple como crear pensamientos de naturaleza contraria, lo que estimulará a la mente y al Alma a elegir otro camino mejor. Un mal hábito crea limitaciones en el destino pero siempre tenemos el libre albedrío para actuar de otra manera en esas limitaciones, de tal forma que al final las vencemos. Algo similar ocurre con las tentaciones, cuanto más las resistamos razonando e intentando buscar la victoria sobre ellas, más fuertes nos hacemos y antes las venceremos.

KARMA COLECTIVO. Además del karma engendrado por cada individuo, cada uno de nosotros estamos creando un karma que repercute en los demás como karma colectivo. Lo que le ocurre a un país como tal es efecto del karma creado por los habitantes de ese país y lo mismo ocurre con el líder de una secta, el padre de familia, el presidente de un gobierno, etc. Nuestros pensamientos, deseos y decisiones que tomemos como parte de un grupo de personas (familia, sociedad, religión, etc.) afectará a los demás. Una persona buena, altruista y servicial nace en una familia pobre y por diferentes circunstancias alguien que le aprecia le deja parte de su herencia (como karma de otra vida) gracias a la cual él la comparte con su familia como un acto de altruismo. Una catástrofe puede terminar con la vida de una cantidad de personas que juntas hicieron una matanza en otra vida. El egoísmo por ganar dinero hace que un conductor de autobuses trabaje muchas horas y esto, a su vez, que tenga un accidente, si algún viajero tiene pendiente una deuda de morir en esas circunstancias, morirá y si no es así, salvará la vida milagrosamente. Como podemos ver en estos ejemplos, los Ángeles del Destino ajustan el karma según las necesidades de desarrollo y las deudas pendientes muy sabiamente y aprovechando todas las oportunidades. 

Una persona tiene que sufrir una enfermedad hereditaria como karma maduro, pues nacerá en una familia que tenga problemas en el sistema nervioso y en la parte que corresponda para que lo herede y así forme el cuerpo etérico kármico ya ideado. Un Ego poco evolucionado que en su anterior vida se dejó dominar por vicios y no tuvo aspiraciones elevadas que le beneficiaran después de la muerte, nacerá en una familia similar para que pueda atraer materia grosera y donde el sistema nervioso sea débil, de esta forma y a la vez, aprenderá también muchas lecciones de ese ambiente.

CÓMO VENCER EL KARMA. Sabemos que cada Ego renace muchísimas veces porque, aunque va desarrollando sus poderes espirituales y en cada vida se le brinda nuevas posibilidades de acelerar su evolución, debe ser así mientras siga creándose nuevo karma. Por consiguiente cabe preguntarse ¿Cómo podemos romper el ciclo de renacimientos y adquirir la liberación? Para responder a eso lo primero que debemos tener en cuenta es que el hombre se ata a las cosas del mundo físico por medio del deseo, y segundo que, aunque sean deseos de disfrutar gracias a los sentimientos y emociones positivas o devocionales, también atan porque esos sentimientos que causan felicidad atraen también al Ego. Es por esta razón que el mayor impedimento para alcanzar la liberación es el objeto del deseo, ya que lo que en realidad se busca es el goce del fruto de ese deseo y de esa acción. En sentido general, el hombre actúa siempre con la intención de conseguir un resultado, y ese resultado o fruto recompensa el esfuerzo lo que, a su vez, le satisface y le ata.

Pero no nos equivoquemos, el deseo ha hecho que la humanidad esté en el nivel donde se encuentra aún habiéndole utilizado para el mal. El deseo es necesario porque es el incentivo para la acción y la experiencia, sin la cual no podríamos evolucionar. Si hasta ahora el deseo ha hecho que el hombre busque la manera de vivir cada día mejor y que se esfuerce y trabaje para ello, en un futuro, el deseo debe ser el que lleve al hombre a buscar su propio desarrollo espiritual. El deseo nos puede llevar a buscar lo material, la gloria o la fama pero el karma nos da las lecciones que necesitamos para que razonemos y cambiemos nuestro carácter. Se trata, por tanto, de actuar con responsabilidad en el cumplimiento de los deberes pero haciéndolo, además, como un servicio a Dios y a la humanidad para que desaparezca el deseo de posesión y de goce del fruto de la acción.

Naturalmente que estas explicaciones van dirigidas más bien a las personas que ya han recorrido más de la mitad del sendero y que empiezan a buscar la vida superior intentando llevar una vida fraternal y altruista. Pero, además de no crear karma por el deseo de lo material ni del fruto de la acción, también debemos mirar el pasado para ver si nos hemos creado deudas respecto a los malos deseos, sentimientos y pensamientos contra nuestros hermanos. En ese caso debe haber un arrepentimiento sincero, un pedir perdón si surge la oportunidad y un servicio o donación de la deuda a la persona interesada o a otras si eso no fuera posible; pero ¡claro! sin deseo de recompensa. Se trata simplemente de neutralizar las fuerzas del pasado que nos pueden atar introduciendo causas nuevas de altruismo, benevolencia, fraternidad, etc. Quien manifiesta amor y altruismo neutraliza lo que le pueda venir del pasado y origina buenas causas para el futuro.

El hombre debe subyugar sus cuerpos y utilizarlos para el bien aunque lo considere un sacrificio, es un deber sacrificar lo inferior a lo superior sin esperar nada a cambio si queremos actuar con la conciencia del Yo superior. Lo mismo que un sacrificio por lo material obtiene resultados materiales, un sacrificio con la intención de colaborar con Dios y ayudar a la humanidad traerá una respuesta de los mundos espirituales. Ver a Dios en todas las partes y en todo motivo es identificarse con Él y es trabajar con y por amor a Él y a su creación, y eso no crea karma que ate al renacimiento. Cuando se utilizan los cuerpos para esto se tiene una vida dichosa donde no se necesita nada y donde no existe el sufrimiento ni la desesperanza. Es aconsejable para el aspirante espiritual que busca su propio desarrollo y el fin del karma que, cuando se levante por las mañanas, se ofrezca a Dios y se sacrifique para que sus pensamientos, palabras y acciones beneficien a los demás y no busquen recompensa. Quien actúa así debe ser consciente de que todo lo que ocurra será fruto de su voluntad y que debe sentir gozo por todo lo que le ocurra puesto que son las Leyes Divinas quienes responden con sabiduría. El sacrificio voluntario aporta felicidad y poder espiritual.

Francisco Nieto

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viernes, 11 de marzo de 2016

Encomio de la condenación



ENCOMIO DE LA CONDENACIÓN
POR MAX HEINDEL

La Fraternidad Rosacruz recomienda decidida y constantemente el servicio a la humanidad y con mucha frecuencia se nos hace la pregunta siguiente: “¿Cómo puedo servir a mi prójimo?”, “no me  parece nunca que tenga ocasión de hacerlo”
Por lo tanto será muy conveniente patentizar que el servir no significa de ningún modo, necesariamente, un hecho grandioso y espectacular tal como detener a un caballo desbocado arrastrando un carruaje y salvar las vidas de las personas que van en él, o meterse en un edificio en llamas y rescatar las vidas de los que de otro modo hubieran muerto devorados por el incendio.  Oportunidades semejantes se presentan muy raras veces y por lo tanto no es posible efectuarlas por una persona todos los días, pero “todos”, sin excepción alguna, tenemos ocasiones de servir, no importa el ambiente en que nos desenvolvamos.  La clase de servicio que nosotros indicaremos en éste artículo es de aún mayor valor, que cualquier otro acto singular de salvar a uno de la muerte, la cual más pronto o más tarde se apoderará de todos, pues, seguramente, tiene más valor el ayudar a vivir “bien” a la humanidad que evitar meramente que se libre de la muerte.
Un abrazo fraterno.  Que las Rosas florezcan en sus Cruces.

Si desean conocer el artículo completo lo encontrarán en nuestra web: www.rosacruzmaxheindel.org  /  Biblioteca  /  Documentos Históricos / Revista 20
 Estas Revistas son de los años 1920 y 1930 editadas en Ripoll-Barcelona-España.
Para entrar las revistas en la web, se ha tomado al azar uno de los artículos, no están completas, como comprobaran por el sumario, a veces encontrarán en la revista 2 o 3 artículos dependiendo de la persona que lo emite y la importancia de los mismos.

Agradecemos a Asociación de Estudiantes de Filosofía Rosacruz Max Heindel  - Barcelona España -

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Artículo completo, desde aquí:

ENCOMIO DE LA CONDENACIÓN 
POR MAX HEINDEL 

La Fraternidad Rosacruz recomienda decidida y constantemente el servicio a la humanidad y con mucha frecuencia se nos hace la pregunta siguiente: “¿Cómo puedo servir a mi prójimo? No me parece nunca que tenga ocasión de hacerlo”

Por lo tanto será muy conveniente patentizar que el servir no significa de ningún modo, necesariamente, un hecho grandioso y espectacular tal como detener a un caballo desbocado arrastrando un carruaje y salvar las vidas de las personas que van en él, o meterse en un edificio en llamas y rescatar las vidas de los que de otro modo hubieran muerto devorados por el incendio. Oportunidades semejantes se presentan muy raras veces y por lo tanto no es posible efectuarlas por una persona todos los días, pero “todos”, sin excepción alguna, tenemos ocasiones de servir, no importa el ambiente en que nos desenvolvamos. La clase de servicio que nosotros indicaremos en éste artículo es de aún mayor valor, que cualquiera otro acto singular de salvar a uno de la muerte, la cual más pronto o más tarde se apoderará de todos, pues, seguramente, tiene más valor el ayudar a vivir “bien” a la humanidad que evitar meramente que se libre de la muerte.

Es deplorable en extremo que la mayoría de nosotros seamos egoístas en alto grado. Anhelamos para nosotros todo lo más cómodo y favorable que tiene la vida sin importarnos lo más mínimo lo que pueda suceder con ello a nuestro vecino, y uno de los aspectos en que más se manifiesta éste egoísmo, es en el mantener por nuestra parte una actitud de propia satisfacción. Somos muy propensos a comparar nuestros esfuerzos, nuestras propiedades, nuestras facultades con las de los demás, y cuando se ve manifiestamente que ellos tienen más que nosotros, notamos un sentimiento de celos y envidia que nos induce a hablar de ellos con desprecio o de algún modo que disminuya sus éxitos o adelantos, bajo la ilusión de que por ésta comparación nos elevamos a su nivel, o sobre él. Si, por otra parte, es patente que nuestros prójimos no poseen tanto como nosotros, si aparece que su posición social está por debajo de la nuestra, establecemos y suponemos definitivamente su inferioridad, adoptamos una actitud de altivez, les hablamos con un deje protector o condescendiente, pensando que mediante tales comparaciones nos elevamos grandemente sobre nuestra posición actual.

Si oímos a alguno hablar con vilipendio de otro, estamos con frecuencia dispuestos y propensos a creer lo peor de todo ello, porque entonces, por comparación propia, nos parece ser mucho mejores, más santos y mucho más elevados que nuestro reo. Pero en los casos en los que el mérito es tan palpable y que el aplauso no puede degradarle, nosotros le emitimos con enojo, pues sentimos como si la alabanza prodigada nos usurpase algo que nos pertenece y quizás, aún, les exalta sobre nuestro nivel.

Ésta es la actitud del mundo en general. Sin embargo, cuan deplorable o lamentable sea, es lo cierto que todos y cada uno, entre la gran mayoría de la humanidad, parece que se hallan dispuestos a mantener detrás de ellos a los demás. Éste es uno de los mayores delitos e inhumanidad del hombre contra el hombre, lo cual produce a incontables personar el sufrir, y les induce en reciprocidad el hacer sufrir a otras tantas almas.

¿Qué mayor servicio podemos efectuar a cualquiera otro que el de adoptar un actitud sistemática de aliento y de encomio? No existe mayor verdad que el sentido de estas líneas: “Existe una maldad en el mejor de nosotros, y tanto bueno en el peor, que escasamente nos permite hablar del resto de nosotros”.

En el hogar, en la tienda, en la oficina, en todas partes, encontramos todos los días, a distintas personas, cada una de ellas propicia al estímulo y enardecimiento. Lo que el calor del Sol es para la flor, así es el aliento y estímulo para todos nosotros. Si uno cualquiera ha hecho una buena obra y nosotros lanzamos una frase de aprecio y alabanza, ésta palabra puede hacer a aquél el obrar aún mejor la próxima vez. Por otro lado, si alguno ha obrado mal, o fracasado, una palabra de simpatía y confianza es su última probabilidad de esfuerzo o intento, le enardecerá y le alentará para no cejar en su empeño y para conseguir su finalidad, exactamente igual como el que una palabra de desaliento le desarmará y producirá un naufragio de la vida que puede ser salvada por una palabra cariñosa y de aplauso.

Cuando uno cualquiera nos venga con un cuento depresivo acerca de alguien, debemos ser muy parcos para creerlo y aún más para contarlo a otro a nuestra vez. Esforcémonos por todos los medios de persuasión el detener al que nos viene con la historia perversa en su cuento a los demás. No nos producirá ningún bien el escuchar ni el creer habladurías semejantes.

Ésta clase de “servicio” puede parecer muy fácil a primera vista, pero debe de tenerse en cuenta que a veces se requerirá una gran cantidad de abnegación para permanecer en el camino emprendido, debido a que todos estamos tan imbuidos por el egoísmo que es casi imposible para muchos de nosotros el apartar siempre nuestra personalidad por completo, y colocarnos en el lugar de los demás y darles el estímulo y aliento y aún hasta aplaudirles, de todo lo cual estamos nosotros mismos tan necesitados.

Pero si persistimos en ésta actitud, y llevamos consistente y consecuentemente nuestro trabajo adelante con todos los que se nos presente la ocasión, y procurando siempre emitir una palabra de consuelo o aliento donde quiera que veamos una oportunidad de hacerlo, de éste modo notaremos que las gentes vienen a nosotros no sólo con sus tristezas, sino también con sus alegrías y como resultado podremos conseguir alguna recompensa. Percibiremos que tenemos alguna parte en sus éxitos y desarrollos, y en todas esas alegrías y venturas de los demás, habrá una alegría y ventura que legítimamente nos pertenece, éxito y placer que nunca más, ni nadie, nos podrá arrebatar, algo que irá con nosotros más allá de la tumba para aumentar nuestro tesoro celestial.

No olvidemos que todos, desde el más insignificante hasta el más meritorio de nuestros actos se graba en nuestro átomo simiente del corazón, y que el sentimiento y emoción que acompaña a tales actos, reaccionarán sobre nosotros en nuestra existencia post-mortem, y así, todas las alegrías, todos los placeres, todos los amores que hayamos vertido sobre los demás, reaccionarán sobre nosotros en nuestra vida en el Primer Cielo, y nos darán una experiencia sublime, e inculcarán en nosotros la facilidad maravillosa de dar más y más alegría a los otros, de ser de mayor y mayor utilidad para los demás. Y recordemos también que esto es la sola real grandeza, la única grandeza digna de trabajar por ella, la grandeza que nos facilita y ayuda en el servicio al prójimo.

Pero por encima de todo, aún antes de estimular y alentar a los demás, recordemos la parte del “servicio” que estriba en contener las historias viles que llegan a nuestros oídos. Cuando alguno se nos acerque y pretenda murmurar de cualquier otro, sea quien sea y de lo que sea, no importa lo que nosotros podamos saber, creer o suponer del asunto, no importa la justificación que tengamos para ello, recordemos, repito, que la “repetición” no hace ningún bien, antes al contrario, “produce mucho mal”. Al igual que una bola de nieve que rueda por una montaña abajo, acumula más y más nieve, creciendo más y más, así también la historia que es llevada y traída de boca en boca es enormemente exagerada y desfigurada, y aumenta el sufrimiento y el dolor la lengua del parlanchín. Por lo tanto, no podemos rendir mayor “servicio” a las personas que concierna o a la comunidad a que se refieran que esforzarnos en detener la murmuración y el chismorreo de tan viles historias. Ha habido casas que han sido hundidas, comunidades que han sido disueltas, hombres que han sido arrastrados al patíbulo una y otra vez, o lo que es peor aún, sumidos entre las paredes de instituciones, debido a los chismes y embustes llevados y traídos. Así pues, podremos ser de grandísima utilidad al rehusar escuchar la murmuración, tanto como por alentar y estimular a aquellos que han fracasado en sus trabajos, o bien aplaudirles y ensalzarles en sus éxitos. Todos los días llaman a nuestra puerta probabilidades de esta naturaleza o de otra, no importa dónde nos hallemos o nuestra posición social.

ARCANUM.-  Ésta regla no puede traducirse a ningún idioma.  Se enseña de corazón.  El que es indigno de saberla, aunque se la revelaran no la comprendería.